jueves, 31 de enero de 2013

No es país para pobres

Un nuevo país. El mismo que compusieron los romanos con tres provincias (Tarraconensis, Lusitania y Baetica) comunicadas con Roma. El que invadieron visigodos y suevos. El que se apropiaron árabes que entonces representaban la civilización más avanzada en términos de agricultura y matemáticas. El que reconquistaron Pelayo, Viriato, Alfonso X el sabio y los Reyes Católicos para un intolerante cristianismo (muy alejado de Cristo) que expulsó a judíos y moriscos sin tener en cuenta que para purificar la raza debería habernos expulsado a todos. 

Haber dejado la tierra yerma y sin habitantes. 
Haber dejado a esas ardillas que antes podían cruzar la península de rama en rama… y que ahora podrían cruzarla saltando de funcionario en funcionario. 

Buena idea la de las autonomías en su gestación. Un federalismo ibérico. Buena idea. Se jodió. No hemos educado demócratas. Hemos creado egoístas. ¿País? 
Un país de casas vacías y personas sin casa. 
Un país de pobres con sueldo miserable. 
Un país de parados con un subsidio que impide que se conviertan en criminales los millones de pobres desesperados que rebuscan en los cubos de basura del Mercadona. ¿Hasta cuándo será viable? ¿Cuánto hay en la caja? 

¿La política se desarrolla en el Congreso? No. Se desarrolla en la casa de la abuela. 
¿Los presupuestos generales tienen en cuenta que la abuela mantiene al resto de la familia? ¿Señores diputados: tienen abuela?
La abuela es la única tiene la casa en propiedad. Los nietos, los sobrinos, los hijos han perdido el poder adquisitivo mínimo para responder a sus obligaciones hipotecarias o rentistas. Mejor gastar los 800 euros de tu sueldo-de-mierda en apoyar a la familia que en pagar una hipoteca imposible o un alquiler improbable. ¿Verdad? 

Disuelvan el parlamento. 
Vayan al banco de alimentos. 
Disuelvan los partidos políticos. 
Vayan a la cola del INEM los subsecretarios y los miembros de fundación FAES y fundación IDEAS. ¿Quieren estar cerca del “pueblo”? ¡Únanse a él! ¡Vengan! 
Vénganse a vivir con mi abuela.

4 comentarios:

Laura dijo...

Miguel,
Ni es país para pobres, ni para jubilados, que seguro que verán menguada su pensión y no podrán ni mantenerse ellos ni mantener a su familia ; ni para inmigrantes ; ni para jóvenes, que no tienen otro remedio que largarse fuera a buscarse la vida.
Dentro de poco tampoco será un país para los que tenemos la suerte de trabajar, porque esta crisis nos acabará comiendo.
A este paso sólo va a ser país para corruptos que se lo han sabido montar muy bien y que seguramente se irán de rositas con el dinero que han conseguido legalizar gracias a la anmistía fiscal o que tienen bien colocadito en paraísos fiscales. ¿Por qué no también una anmistía para aquellos que tengan hipotecas y no pueden pagarlas? ¡Ah no, porque esos son pobres en su mayoría honrados! ¡Qué valor!
Han tenido la osadía de decirnos que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. ¿Y quién tiene la culpa? ¿A quién no le gusta vivir decentemente en un piso o poder comprarse el coche que desea, o simplemente una televisión? ¿O es que eso se lo vamos a tener que dejar también a los ricos? Sí, es cierto que hemos vivido al límite, pero porque se nos han dado todas las facilidades del mundo.
Y ¿por qué no nos movilizamos? Quizás porque nos tienen bien agarrados de las albaidas con hipotecas,cargas familiares, etc., etc.
Así nos va.
Como ves, he empezado el mes de febrero con un optimismo impresionante.
Besos estelleses

Mariko Gutierrez dijo...

Estoy de acuerdo con ustedes.
¿En qué clase de país vivimos en el que si robas millones te ponen una fianza y a esperar el juicio, pero si robas para comer te caen varios años?

Nos están asfixiando y piden comprensión y paciencia, además de las largas que están dando sobre final de la crisis.
Para ellos, los malos siempre somos las personas que no podemos costearnos trajes a medida, varias casas por España y, mucho menos, cuentas bancarias en Suiza. Personas que lo único que pedimos es un trabajo digno y un techo en el que poder vivir.

Laura has dicho una cosa que he escuchado más de una vez: "Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades".
Por supuesto que sí, tu puedes tener una televisión, pero ten cuidado que eso ya es un lujazo. Sin embargo, cambiar libros por ordenadores en los colegios e incentivar a malos estudiantes con una buena suma, son políticas de austeridad. Y a los políticos ni se te ocurra tocarles el sueldo, las "dietas", coches oficiales...

Por otro lado, estamos los jóvenes. Hay que aprovechar para formarse, me parece bien. Pero la formación cuesta un dinero y gracias a los recortes en becas y al incremento de tasas, esa formación está resultando más cara y de difícil acceso. Lo próximo que dirán es que tenemos la poca vergüenza de irnos a trabajar al extranjero. Ya tuve que renunciar a una de mis grandes pasiones y no pienso renunciar a la que me queda.

Ya me he quedado agusto.
Sr. Hermoso, gracias por darnos un lugar donde poder hablar sin pelos en la lengua.

Un saludo.

Aida González dijo...

En mi opinión, no deberíamos hablar del país en sí, sino de las personalidades que lo componen, como tú bien haces. Me llamo Aida, soy de Oviedo, tengo 17 años, y formo parte de la llamada “nueva generación”. Tristemente, hemos llegado a tal punto, que un sector significativo de los jóvenes, eligen su futuro no en base a sus ambiciones o predilecciones, sino guiándose por aquello que les puede dar de comer el día de mañana. Nunca el país ha sido para pobres. Ni eso ni nada. Dicho mal y rápido, cuando la mierda tenga valor, los pobres nacerán sin culo. El clasismo y los prejuicios están más extendidos que las buenas intenciones desde que el mundo es mundo. Y yo me pregunto: si hoy por hoy, parte de la población se apoya en su árbol genealógico... ¿Llegarán mis nietos a vivir a mi costa algún día? ¿O será al revés? Mi futuro es tan incierto como el de este país, pero yo siempre he sido de improvisar. Lo resumiría todo en que “ el tiempo dirá “, pero el pobre no tiene culpa de nada. Que los poderosos decidan.

Aida González dijo...

Y si me siguieras en twitter me harías ya la mujer más feliz del mundo jajaja (@aidasugonzalez)