sábado, 23 de mayo de 2009


Un dios salvaje

El pasado fin de semana fui al teatro a ver “Un dios salvaje” (Le dieu du carnage), dirigida por Tamzin Townsend y escrita por Yasmina Reza, autora también de la exitosa “Arte”, que ahora se representa en Madrid.

Fernando, un niño de once años, agrede a Bruno, un compañero de colegio, causándole varias lesiones. Ante tal hecho, considerado poco menos que vandálico, los padres de Bruno, Verónica (Aitana Sánchez-Gijón) y Miguel (Antonio Molero), reciben en su casa a los padres de Fernando, Ana (Maribel Verdú) y Alejandro (Pere Ponce), para solucionar el percance de la forma más práctica y pacífica posible.

Al comienzo de la conversación, todo son buenos modales entre dos parejas amables y educadas. Pero la tensión se palpa en el ambiente porque, al margen del problema de sus hijos, no parecen tener nada de qué hablar y, de haber intereses comunes, no los encuentran. Alejandro, ajeno prácticamente a la situación, dedica su máxima atención a su mejor amigo: el teléfono móvil. Verónica se empeña férreamente en ser la anfitriona perfecta y en defender a su hijo. Ana intenta corresponderle, manteniéndose prudente y callada, porque se siente culpable. Y Miguel no quiere enfrentamiento alguno, así que opta por la diplomacia absoluta.

Pero, sin darse apenas cuenta, los cuatro empiezan a incomodarse y a sacar su verdadero yo, mostrando todo el egoísmo, impaciencia, agresividad, competitividad y falta de empatía que llevan dentro.

Mientras se masca la tragedia, el público ríe sin parar, gracias al gran trabajo de los cuatro protagonistas. Pere Ponce ofrece un personaje de voz aguardentosa al que sólo le importa alcanzar metas en su trabajo, caiga quien caiga. Maribel Verdú es quizás la más sorprendente, por cómo pasa del recato y la resignación a liberar su lado oscuro tanto física como emocionalmente. Antonio Molero muestra su vis cómica, encarnando al gran sufridor que intenta calmar las aguas sin éxito. Y la gran Aitana Sánchez-Gijón demuestra una vez más su versatilidad recordándonos que, como nos mostró hace años Annette Bening en American Beauty, no podemos pretender vivir en un mundo idílico y querer controlarlo todo sin despeinarnos, fingiendo que todo va bien, porque la vida está llena de pros y contras y si no sabemos verlo desde el principio, terminamos dándonos de bruces con la realidad de forma violenta como ocurre en este caso.

Obra muy recomendable. Risas y reflexión garantizadas. No os la perdáis.

28 comentarios:

María del Aguila dijo...

Buenas tardes de sábado a tí Charlotte y a tod@s,

No pude asistir a la representación de "Un dios salvaje" que tuvo lugar hace poco aquí en Sevilla, ¡una auténtica pena!, ya lo sabía y tus palabras vuelven a corroborármelo, pero ... no se puede estar en todos sitios. Recuerdo que ese fín de semana estuve viendo "Trampa para pájaros" de José Luís Alonso de Santos, con Juan Alberto López y Manuel Bandera, entre otros, a la que si tuviera que definir en pocas palabras, diría que no permite un respiro ni a actores ni a espectadores en todo el tiempo, es pura tensión de principio a fín, y muy bien interpretada también por cierto.

De Tamzin Townsend sólo sé que es una directora inglesa a la que le gusta enfrentarse a obras tipo, "Un dios salvaje", y que desde que está en España: Obra que dirige, obra que tiene asegurado el éxito. Si además le añadimos que ésta es de Yasmina Reza, ya no hay lugar a dudas. De la autora, de Yasmina, sí que he tenido la suerte de ver "Arte", además de leerla, (todo ello, agradezco, alentada especialmente por este blog). Por eso no me cabe duda que seguro que tal y como nos dices, es divertida y profundiza en la naturaleza humana, haciéndonos caer en la cuenta, de que todos llevamos "un dios salvaje" dentro de nosotros, (aunque supongo que en unos más salvaje que en otros).
Los actores seguro que están fantásticos porque son estupendos profesionales. ¡Quién sabe si en algún momento pueda ir a ver esta obra!, me gustaría mucho.

Ultimamente si he podido asistir a ver representada "Calcetines opus 123", la cual se estrenó en Sevilla el pasado mes de Abril, con Joaquín Kremel y Pepe Sancho, compañero de Miguel en "El gran regreso", y la verdad que da gusto verlos a los dos en escena, es un auténtico duelo interpretativo de ambos.
¡Qué maravilla!, ¡qué dominio!. Joaquín estuvo espléndido, pero Pepe es pura maestría en el escenario.
Es una representación que hace reflexionar sobre la vida que a cada cual nos toca vivir con un toque meláncolico sobre la existencia humana. Si se me permite, aconsejo no perdérsela.

Besos. María del Aguila

MamideGlori dijo...

Muy buenas noches:
Mi vida actual me impide disfrutar del teatro,pero supongo que será sólo una etapa de mi vida, y en un futuro retomaré mis aficiones, pero con estas entradas me ponéis los dientes muy muy largos. Por favor todo el que pueda,todo el que no tenga nada que hacer, que no deje de vivir la emoción del directo, aunque sea en la entrada más barata del Teatro, o colándose en un ensayo general. Como os pique el gusanillo... luego repetís seguro!!!
Ay que envidia sana me dais!!!

marga dijo...

Bárbara,la ví en Navidades en el Alcazar.El pulcro orden se convierte en un caos incontrolable.Metafora sobre las pequeñas cosas que conforman nuestra vida,que creemos tener bajo control y que son las que de verdad nos controlan a nosotros.

saludos a todos

marga
madrid

Ana dijo...

No me perderé “Un dios salvaje”, Charlotte y Marga. Con el vicio que tengo... Espero que venga por alguno de los teatros de Asturias la próxima temporada. No he visto nunca nada de Yasmina Reza. “Arte” tampoco ha venido de momento, y no sé si está prevista gira por el norte, pero tengo ganas de verla porque también habíais hablado muy bien de ella, como recuerda María del Aguila.

No he tenido la suerte de Charlotte con las últimas obras d teatro que he visto: no me han entusiasmado.
Hace dos viernes -ya os comenté hace unos días- fui a ver “Los chicos de Historia” y me llevé un chasco terrible. Fundamentalmente por la obra en sí, que me pareció caía en los tópicos más comunes y taquilleros que se podrían incluir en relación con el tema de la educación. La encontré pretenciosa, aburrida, tostón, con unos personajes-estudiantes sinsustancias que entraban y salían, daban voces y hacían ruído con sus carpetas, cantaban y bailaban sin saber a cuento de qué me imagino que se pensó que a modo de musical tendría más gancho); unos personajes-profesores absurdos, nada creíbles, con los que no empatizabas en ningún momento, que no se sabía qué ideas o tipo de educación defendían, casi ni de qué hablaban cuando echaban el discurso facilón de rigor que no venía a cuento... La historia transcurre en una escuela de los años 80 en Inglaterra, pero los chicos resultaban demasiado “modernos” en obras y palabras para la época.
No sé si lo que en mi opinión es una mala construcción y falta de coherencia de la obra y los personajes puede deberse en parte a la traducción o a la dirección, ambas de José María Pou –también protagonista. Perdón por mi atrevimiento, pero es como lo veo.
En fin, perdón por el rollo, que si no la habéis visto igual os da, pero es que así desahogo. Yo no me explico cómo esta obra de Alan Bennett puede enamorar a nadie ni llenar teatros en Inglaterra, Nueva York y España entera. En el teatro Palacio Valdés se agotaron hasta las 18 entradas ciegas. Está claro que en gustos no hay nada escrito y a mí me ha defraudado muchísimo. Todo lo contrario a “El enemigo de la clase”, que realmente me sorprendió por la estupenda interpretación de Críspulo Cabezas, Bernabé Fernández y los demás jóvenes, y por la buenísima adaptación que David Desola hizo del original de Nigel Williams, un texto escrito hace más de veinte años: interesante el contenido y perfecta como pieza teatral.

Sigo en otro mensaje,porque me dice que es muy largo. ¿Esto es nuevo? Ana Carmen

Ana dijo...

Ana Carmen: segunda parte.

Este viernes último vi “La cena de los generales” (también de José Luis Alonso de Santos, como "Trampa para pájaros", que no he visto, María del Aguila) dirigida por Miguel Narros y con Sancho Gracia y Juanjo Cucalón en los papeles principales, junto a nada menos que otros 16 actores (¡casi nada!). Cocineros encarcelados por rojos son puestos en libertad por una tarde, recién acabada la guerra civil, para preparar una cena a Franco y sus generales en el Hotel Palace; militares, falangistas y camareros adictos al régimen comparten preparativos con ellos + algunas otras cosas que no os cuento por si la vais a ver.
Está entretenida, pero me pareció una comedia un poco ñoña, bastante facilona, y se me hizo un poco larga porque los mismos chistecillos se repetían una y otra vez. El trasfondo trágico que subyace no me resultó nada creíble, todo resultaba muy edulcorado y light. La exhibición zarzuelística demasiado extensa para ser hecha por un actor que no canta bien, y ¡el vestuario!!! ¿En el año 39 medias de cristal finísimas, falda por encima de la rodilla, camisa blanca del Corte Inglés y zapatos de tacón modernos? ¡Vaya “chefa” de cocina!
La interpretación en conjunto me gustó, y Sancho Gracia estupendo, todo un señor del escenario. Hubo muchísimos aplausos. La verdad es que me emociona muchísimo ver a personas que como él han dedicado a esto toda su vida ahí, al pie del cañón, con la ilusión de hace un montón de años y la sabiduría del paso del tiempo.

Bueno, corto ya. Cuando me guste mucho una obra –a ver si es pronto– os lo contaré también, que ya os he dado la vara alguna que otra vez.
Yo critico mucho, pero luego tengo la lágrima fácil cuando veo a los actores saludar al acabar la función.

Un besín: Ana Carmen

Holly Golightly dijo...

Buenos días a todas!
Muchas gracias, Julia, por habernos hecho esta sinopsis de la obra... Me gusta mucho el teatro y, por contra, no puedo ir todo lo que me apetecería... Y ésta que nos has descrito parece una obra sumamente interesante, con un gran cartel, por lo que veo... Ojalá encuentre pronto el tiempo necesario para hacer lo que me gusta, y entre esas cosas, ver alguna obra en el teatro.
Un saludo

vane dijo...

Muy buenassss:

Muchas gracias Charlotte,por toda la información en torno a esta obra,me gustaria mucho verla,pero no puedo por falta de tiempo,si alguna vez viene por Vitoria o cerca,seguro q la veré,tiene buena pinta.

En fin ya tendre ocasión,un saludo

Carmen C. dijo...

Hola,

Precisamente esta semana se representa la obra aquí en Málaga durante tres días. Creo que quedan muy pocas entradas y algún día están agotadas. Me gustaría mucho ir a verla, pero sola no me apetece. Tengo la experiencia de haber ido sola a un concierto hace unos años y aunque me gustó (tenía muchas ganas de verlo en directo a este cantautor), ahora no tengo ganas de ir sola.

El teatro y yo no hemos tenido mucha relación, salvo el haber ido hace muchos años a algunas representaciones para apoyar a una amiga que empezaba como actriz, y con el instituto, asistí a una representación del grupo "La Cuadra", en la que salía un caballo en el escenario (de eso me acuerdo).

Bueno, ya me contaréis algo más sobre la obra, a ver si os ha gustado.

Besos para tod@s. En especial, para Charlotte y Clarice, por como estáis moderando el blog.

Selene dijo...

¡Hola a tod@s! Yo tenia muchisima ilusión por ver esta obra... entre otras cosas porque si tuve ocasión de ver "Arte" también con libreto de Yasmina Reza y salí encantada del teatro. Hicieron una gira bastante extensa estos chicos y como pasaron por mi Alicante pues ahí estuve yo para verles. Me sentí muy identificada con el personaje de Iván y creo que el texto de Reza es una auténtica obra de ingeniería. Me encantaria que "Un Dios Salvaje" emprendiera gira por España porque si se quedan en las capitales: Madrid y Barcelona pues me temo que me quedaré con las ganas de verla... Me he hecho asidua al teatro desde hace mas o menos un año y se está convirtiendo en una de mis pasiones... También he tenido la oportunidad de ver en mi querido Teatro Chapí de Villena la obra de José Luis Alonso de Santos "La Cena de los Generales" que comentaba Ana Carmen y la verdad es que a mi me encantó. Y sobretodo el ver a tantos actores sobre el escenario. El tono de tragicomedia me pareció muy bien llevado... esa sensación de estarte riendo con ganas y a la vez pensando ¿pero de que me estoy riendo? Si esta gente estaba metida en la cárcel y los han sacado para hacerles trabajar para el dictador que los habia encerrado allí... en fin que la situación de cómica mas bien poco. De momento me han encantado todas las obras que he podido ver, quizá porque soy una recién llegada a este maravilloso mundo que me han descubierto las tablas. Os recomiendo también "La Tortuga de Darwin" con texto de Juan Mayorga y protagonizada por Carmen Machi. Muy grande. Hace reflexionar muchisimo sobre el género humano.

Saludos ^_^

María del Aguila dijo...

Hola!,¿Qué tal llevamos el domingo?, espero que pasándolo lo mejor posible,

Con respecto a mi comentario de ayer querría ampliar un poco la información, veréis: La obra que comenté "Calcetines opus 124", que no 123,(acabo de darme cuenta que tecleé 3 en vez de 4), perdón por el deslíz, es del escritor francés Daniel Colas, y la versión que se está representando de J.J. Arteche.
La escenografía está diseñada por Francisco Leal y el vestuarío es obra de Pedro Moreno, parte del cual son dos trajes de payaso, bastante bonitos y lujosos.
También en la representación puede oirse algo de música clásica, concretamente, el Adagio del cuarteto de cuerda Opus 59 de Beethoven.

Que sigamos teniendo un buen día. Besos para tod@s. María del Aguila

PD: Acabo de leer tu comentario Carmen C., si te apetece realmente ten ánimo y aunque sea sola ve a ver "Un dios salvaje", yo practicamente siempre voy sola a todo, incluido el teatro.

PD: Ana Carmen ya nos contarás cuando alguna otra obra te entusiasme. Por cierto, yo también soy de las que se emociona, cuando acaba la representación y los actores saludan. ¡Qué se le va a hacer!, por otro lado me parece que es algo a lo que 'no quiero poner remedio'.

Mª Angeles dijo...

Hola a tod@s

Por lo que nos cuentas Charlotte, parece interesante la obra que nos recomiendas, la apuntaré para no perdermela, espero que venga a Zaragoza y tener ocasión de verla.

"Arte" la vi representada aquí, en el Teatro Principal en el mes de octubre y salí encantada con ella. Reconozco que al principio de la obra estaba un pelín despistada pero me fué enganchando poco a poco, y cuando Luís Merlo "soltó" su monólogo estaba totalmente metida en la obra, increible este hombre.

Besicos

Ana dijo...

Nada, cuatro cosucas:

MARÍA DEL AGUILA: tomo nota también de “Calcetines opus 124”. A ver si hay suerte de poder verla.

MAMIDEGLORI: ¿Qué más quisiera yo que poder “colarme” en ensayos generales (o los que sea)? ¿Dónde hay que apuntarse? Y no porque no haya que pagar: yo lo cambiaría por la entrada para la función a doble precio sin dudar. No hay nada que me guste más que los ensayos de ballet y teatro. Menudo lujazo sería...
Y felicidades por ser tan luchadora y valiente. Ya tendrás momentos más tranquilos en que puedas disfrutar yendo al teatro u otras cosas que te gusten.

SELENE: me alegro que te haya gustado “La cena de los generales”, que de eso se trata. Yo también disfruté viéndola, aunque le saque algunos “peros”. No me hagáis mucho caso. Es que hay obras que, como ésta, me resultan agradables de ver pero en las que encuentro detalles, quizá sin importancia, que no alcanzo a comprender y que no me dejan meterme de lleno en la historia. Por ejemplo: ¿cómo se sientan y tumban sobre las cocinas de carbón calientes, cuando media hora antes el teniente se quemó al tocar la chapa de una? ¿Cómo salen tan sonrientes, limpios, fuertes y de buen ánimo de la cárcel, que parece que vienen de pasarse una tarde de merienda en el campo?

CARMEN C.: yo también pienso, como María del Aguila, que mejor ir sola al teatro -o a donde sea- que quedarse con las ganas.

Buen comienzo de semana: Ana Carmen

María del Aguila dijo...

Hola Charlotte, hola a tod@s,

He estado recopilando algunos datos sobre Yasmina Reza, ya lo hice antes de leer y de ir a ver "Arte", y ahora, vuelvo a las andadas. Me gustaría, con vuestro permiso, compartir algunas notas sobre su biografía, ya que pienso que puede ser interesante para tod@s nosotr@s, conocer un poco más a los autores del panorama teatral actual.

Yasmina Reza nació en París en 1959, es hija de madre húngara (violinista) y padre ruso, ambos de origen judío. De los 18 a los 28 años fué principalmente, actríz.
Publicó su primera obra de teatro en 1987, "Conversaciones tras un entierro", con la que ganó el premio Molière, (el cual es el Premio Nacional de Teatro Francés). También en ese tiempo traduce "La Metamorfosis" de Kafka, para Roman Polanski, por la que es nominada para el premio Molière de traducción.
Seguimos con su teatro, en 1989 escribe "La travesía del invierno", obra con la que ganó su segundo premio Molière de teatro. Ya en 1994 escribe la, más que aplaudida y reconocida, "ARTE", de nuevo premio Molière de teatro (es el tercero).
En 1995 escribe "El hombre de azar" y en el año 2000 "Tres versiones de una vida".
En 2004 "Una obra española", en la cual está basada "Chicas", su ópera prima como directora de cine, que actualmente está rodando y que cuenta entre sus intérpretes con Carmen Maura. He leído que el pasado mes Marzo estuvo rodando exteriores, para esta película, en Málaga.
De 2007 es su obra "Un dios salvaje" que da nombre a esta entrada del blog.

Ha sido traducida a 35 idiomas y ha escrito también guiones y novela. En una de ellas, me ha llamado la atención el hecho, ofrece su particular perspectiva sobre Sarkozy, es la titulada "El alba la tarde o la noche".

Como véis actríz, novelista, dramaturga, en fín, una autora muy completa y de éxito en todo el mundo.

Espero no haberos aburrido demasiado. Buena tarde-noche para tod@s. Un besito. María del Aguila.

PD: Gracias Charlotte por hacerme aprender con gusto.

Charlotte Vale dijo...

Buenas noches a todos.

María, siento que no pudieses ver la obra pero, efectivamente, no se puede estar en misa y repicando. Si te surge la oportunidad en cualquier otra ciudad, aprovéchala, porque vale tanto la pena como “Arte”. Tomo nota de “Calcetines opus 124”. Por cierto, gracias por toda la info que nos das.

MamideGlori, ya te llegará el momento de descanso, que te lo estás ganando. Sé que tengo que retomar el tema de la sinestesia y me interesa el tema de tu niña. Volveré a ello en cuanto pueda.

Marga, no sé tú pero yo lloré de risa más de una vez, porque algunas cosas eran surrealistas e inesperadas. Y mira que es difícil sorprenderse hoy en día con la cantidad de cosas que vemos en el cine y la tv.

Ana Carmen, cruza los dedos de manos y pies para que pasen ambas obras por Asturias y ya nos dirás si valía la pena o no. Siento que te hayas decepcionado con lo último que has visto. Rescato una cosa que has dicho, que no empalizabas con los personajes y es que eso es algo fundamental cuando uno ve una película, serie u obra de teatro. Da igual que se trate de Hannibal Lecter o de Santa Teresa de Jesús, lo interesante es poder meterte en la historia y entender por qué los personajes actúan de una forma determinada, aunque no compartas sus ideas.
Como tú y María, yo también me emociono cuando la obra termina y los actores saludan entre enormes aplausos.

Carmen C., entiendo que no quieras ir sola a un concierto o al teatro pero me uno a las compañeras del blog para decirte que no te pierdas algo que te interese por eso. En un concierto supongo que se debe notar más pero en el teatro sólo tienes que acomodarte en tu sillón y disfrutar.

Selene, “Un dios salvaje” está de gira, ¿eh? En “Arte” yo también me sentí identificada con Iván por esa sensación agobiante de tener que ser diplomático lloviese o tronase. Así le salió ese monólogo magistral después, jaja, que se lo digan a Mª Angeles (yo lo vi hacerlo con un resfriado de tres pares, tuvo mucho mérito que no se ahogase porque estaba fatal).

Voy a mencionar dos obras que, por falta de tiempo, no pude comentar con entrada propia, pero creo que deben estar entre las aconsejables:

“La señorita Julia” del sueco August Strindberg (1849-1912), dirigida por Miguel Narros y protagonizada por María Adánez, Raúl Prieto y Chusa Barbero. Impactante historia con tintes autobiográficos y lucha de clases e ideales. María absolutamente magistral, como ya lo fue en Salomé, también dirigida por Narros. Prieto y Barbero le dan una réplica perfecta. La vi en primera fila y tardé días en recuperarme pero no voy a decir nada más, hay que verla. Muy buena.

“Don Juan, el burlador de Sevilla” de Tirso de Molina, dirigida por Emilio Hernández y con un elenco de nueve actores: Fran Perea, Jorge Roelas, Isabel Pintor, Manuel Tejada, Juan Fernández, Enrique Arce, Lluvia Rojo, Marina San José y Ana Salazar, algunos de ellos encarnando varios personajes. La televisión y su inevitable manía de encasillar a los actores, provocó que me llevase auténticas sorpresas como en el caso de Juan Fernández que tiene una gran vis cómica y canta y baila como mucha soltura. Marisa San José demostró de dónde viene. Arce muy gracioso y polifacético. Tejada dio el punto de porte y calma que da la experiencia. Jorge Roelas, un “Sancho” tierno y encantador. Fran Perea está madurando como intérprete y se notó porque estaba irreconocible, cambiando hasta la voz y la postura del cuerpo. No me gustó la puesta en escena y me costó interesarme al principio pero vale la pena. Recomendable.

Ana dijo...

En cuanto pueda leeré (o veré, ojalá) alguna obra de Yasmina Reza, María y Charlotte. Todavía no lo he hecho, y es que el tiempo no da para más. Pero la tengo en la lista.

Yo no he visto la versión de “La Señorita Julia” que comentas, Charlotte, ya me gustaría, pero sí que he visto un montaje de la compañía asturiana Margen que me pareció impecable en todos los aspectos. La interpretación fue magnífica y la puesta de escena sencilla pero muy cuidada, como es habitual en todos los montajes de esta compañía. Se trataba de una versión traducida al asturiano - algo que era la primera vez que hacían, pues siempre actúan en español- y la verdad es que resultó preciosa, diferente... (generalmente en asturiano sólo se representa teatro costumbrista). Estoy de acuerdo contigo, Charlotte, en que es una obra interesantísima , que merece la pena ver.

Si me permitís y tenéis tiempo de seguir leyendo, me gustaría daros mi opinión sobre algunas obras de Juan Mayorga, en especial una de tanto éxito como “ La Tortuga de Darwin”. Me parece que ya una vez comenté algo sobre ella. Os resumo lo que pensaba y pienso.
Se le cae a uno la baba viendo a Carmen Machi. La tortuga nos cuenta la historia de su vida, una historia que es interesante, te emociona y te hace reflexionar, pero principalmente porque la cuenta Machi. Pienso que, ya que el texto es de Juan Mayorga, podría haberse centrado más en temas más cercanos a los españoles en tiempo y geografía, en vez de narrar con todo lujo de detalles el horror de los campos de concentración nazis.
Creo que sin Machi, u otra actriz capaz de expresar tanto como ella, la “Tortuga de Darwin” no hubiera llenado teatros como lo hizo. El resto de personajes a su lado me resultaron “de relleno”, especialmente el del doctor “chiflado” aquel, al que sólo le faltaba una inyección de medio metro en la mano para resultar caricaturesco total (además de que su interpretación a mí me parece que dejaba bastante que desear).
No sé, es como si a partir de unas ideas interesantes, recogidas fundamentalmente en los monólogos de la tortuga, se hubiera sacado a la fuerza una obra de teatro y el resultado fuera un montaje desequilibrado. Las confesiones de la tortuga nos invitan de forma sublime a reflexionar sobre lo bajo que puede llegar a caer el ser humano, pero el resto de personajes para mí rozan el ridículo y el mal gusto cuando intentan mostrarnos esa misma mezquindad del ser humano -algo a mi entender innecesario, porque ya la tortuga nos lo deja ver clarísimamente a través de la historia de su larga vida, y de forma inteligente y sutil además.
Quizá no estéis de acuerdo conmigo. Comentarme, si queréis.

SIGO en el próximo. No me cabe.

Ana dijo...

Después de La Tortuga vi “La paz perpetua”, también de Mayorga, por el CDN, con dirección de Jose Luis Gómez, y a esa no le puse ni un solo “pero”, que conste -pienso que como autor teatral se merecía más el MAX por esta otra obra. La interpretación redonda, y eso que me parece súmamente difícil, porque los personajes principales son tres perros que compiten por la distinción de perro antiterrorista de élite y los actores (Israel Elejalde, Julio Cortázar y José Luis Alcobendas)consiguen hacerte creer que lo son... Parece un tema un tanto extraño, pero luego... Yo, copiando las palabras de Charlotte, “tardé en recuperarme”. Ya os la había recomendado hace tiempo, pero no sé si aún está en cartel; si es así, os la recomiendo otra vez.

“Cartas de amor a Stalin”, también de Mayorga, la vi en un montaje con director y actores asturianos y estuvo muy interesante. Creo que también la han montado algunas otras compañías, así que igual tenéis oportunidad.
Es una obra muy original, desde mi punto de vista. Cuenta la pesadilla y tragedia en que se convirtió la vida del intelectual y escritor Mijail Bulgákov, presionado y torturado por la censura que Stalin impuso sobre su obra, no permitiéndole publicarla en vida. Después de ver la obra, te entra curiosidad por leer la obra del desgraciado Bulgákov (a mí me pasó: “El maestro y Margarita” es genial)

Bueno, me despediré, ¿no?:
Ana Carmen

P.S. Cambiando al cine: el lunes vi “Control”, la película de Anton Corbijn sobre la vida de Ian Curtis, el cantante de Joy Division. Me pareció muy buena. ¿Qué opináis, si la habéis visto? Primero hubo una mesa redonda con músicos cincuentañeros fans de la banda, entre ellos Jaime Urrutia, de Gabinete Caligari, que sigue con su pinta de “el viejo rockero nunca muere”.

marga dijo...

Mas reflexión que risas.......

Comedia pero con trasfondo. Es cierto que hay situaciones un tanto surrealistas que provocan la risa a la vez que se refleja una desesperanzadora realidad. El tema no está tan alejado de nuestra sociedad dada la estupidez ,por un lado y la grosería por otro que caracteriza a ciertos padres actuales. Para reflexionar y bastante.........
Me gustó en especial Pere Ponce y su personaje de abogado sin escrúpulos, cínico, con móvil que suena sin parar y que le recuerda lo imprescindible que es. Cliche de personaje muy bueno.
Al poco tiempo leí alguna critica basada en la no muy buena adaptación del texto a la sociedad española .Decía que era como ver a unos parisinos ( En Paris se estreno) de los que aquí no se huelen en vez de crear la típica bronca , para acabar con unas discusiones de pareja y rollito afrancesado que aquí en España ni se da ni por supuesto se espera. Algo tópico, pero no va desencaminado...
Los que estaban a mi lado en el teatro comentaron al final : “aquí los padres ni se hubiesen reunido y de hacerlo se habrían mandado a la mierda al poco de empezar “ un poco heavy pero creo que por ahí van los tiros ...
Observo que sois unas grandes amantes de teatro, genial. El ver esta obra fue algo casual, me invitaron. Reconozco que a mi no es lo que mas me apasione,quizás por ello me he perdido mas en el transfondo y no he “visto “tanto la interpretación, puesta en escena,el texto, etc...

saludos

marga
madrid

María del Aguila dijo...

Hola a tod@s,

En este ambiente apetece mucho hablar de teatro, tomo nota de toda la información que aportáis, especialmente Julia y Ana Carmen, es muy interesante todo lo que contáis y si me valiera ahora mismo saldría a comprar entradas para ..., no sé, para por lo menos, algunas de las obras de las que habláis.

Charlotte me ha gustado mucho tu referencia sobre "La señorita Julia" y tengo curiosidad por ver a María Adánez en teatro, estaré pendiente y si viene por aquí iré a verla.
"Don Juan, el burlador de Sevilla" también me apetecería mucho, lo malo es que creo que ya ha pasado por esta ciudad.

Ana Carmen se nota que te ha encantado "La tortuga de Darwin" y especialmente Carmen Machi, y es que no es para menos, me parece una actríz estupenda.
Quiero también decirte que no he visto "Control" y no puedo opinar, si la veo ya te contaré.

Ahora me gustaría comentar algo que me ronda por el pensamiento siempre que voy al teatro, lo hago aquí porque creo que este es el sitio idóneo, así que ahí voy:
Desde que cruzo la entrada que da paso al patio de butacas de cualquier teatro, ver el escenario ya con todo el decorado preparado para la función, (al menos así sucede en aquellos a los que yo voy), lejos de acercarme a la representación y empezar a familiarizarme con ella, que admito que puede que algo sí, la primera sensación que tengo es de un cierto... desasosiego, lo siento, pero es así. Y ésto me lleva a plantearme la siguiente cuestión, ¿no sería mejor que el telón no permitiese ver el escenario y que cuando comenzase la representación se descubriese todo a uno la magia de la función?. Desde luego es una sensación momentánea, aunque real, que sólo dura unos minutos y de la que me olvido rápidamente en cuanto comienza todo, pero....
En fín, entiendo que son "disquisiciones personales" pero nunca viene mal tener otro enfoque del tema, ¿no os parece?, quizá eso haga que deje de fijarme, ni tan siquiera unos instantes, "en los árboles" y únicamente fije mi atención "en el bosque" que, al fín y al cabo, es lo que tiene interés.

Buenas tardes a tod@s. Besitos. María del Aguila

Ana-Bcn dijo...

Hola Charlotte,

Muchísimas gracias por esta maravillosa sinopsis que nos has escrito de la obra. Por lo que comentas vale muchísimo la pena verla. A ver si tengo ocasión de poderla ver, a pesar de que me da a mi que aquí por Barcelona ya estubo en cartelera hace tiempo...

Un beso,

Ana

minerva dijo...

Hola Charlotte y compañia,
a mi me encanta el teatro aunque reconozco que no puedo ir mucho,basicamente por mis ocupaciones familiares.
la obra tiene una buenisima pinta y los actores creo que son de primera,en cuanto la pongan en mi ciudad intentare ir.
Carmen, si te apetece ve aunque sea sola,hay cosas que hay que hacerlas.
Ana y Maria del aguila,da gusto ver como escribis y hablias del teatro.Sois una autentica invitacion al teatro y la poesia.
Marga,tu post me ha parecido un gran analisis sobre una obra.Diferente, pero me ha gustado lo que has dicho aun sin interesarte mucho el teatro,ojala a mi me invitasen( esto es una pequeña broma)

gracias charlotte por acercarnos al teatro y un beso

Minerva

Ana dijo...

Hola a tod@s:

Unas líneas, María del Aguila, con respecto a lo que comentas sobre tus impresiones cuando al entrar en un teatro ves el decorado al descubierto, preparado para la función.

Creo que esto es ahora bastante frecuente, no sólo en teatro, también en zarzuela, ópera, ballet. Antes se daba menos, así que supongo que son tendencias, modas, como en cualquier otra cosa –no sé, quizá haya alguna otra razón que yo desconozco: nunca lo había comentado con nadie, aunque sí que me ha llamado la atención últimamente.

El que la cortina esté levantada no es algo que me moleste. Ni me gusta ni me disgusta. En el caso del teatro, a veces me entretengo mirando todo en detalle y hasta he sacado alguna foto mientras dejan, antes de empezar (del Hamlet de Botto tengo algún “recuerdo”, y de la cocina de La cena de los generales y La taberna fantástica, que daban ganas de meterse dentro...). En El enemigo de la clase, mientras la gente entraba y se acomodaba los actores se movían por el “aula” del escenario, escribían en las pizarras de las paredes, “esperando” también; tenía su toque original.

A mí no me crea ese desasosiego que tú comentas, ni siento que eso me acerque o aleje de la historia, pero te entiendo perfectamente. Estoy de acuerdo en que cuando la cortina se levanta y por primera vez se descubre el mundo que hay detrás, se crea una magia especial: es como si ese mundo paralelo ya estuviera ahí, sin mezclarse con el mundo real, oculto hasta ese momento. Es una sensación única que no sientes de la otra forma; lo malo es lo repentino (para el corazón :)).

Quizá en unas obras el que el telón esté bajado tiene mayor razón de ser que en otras, o a mí me lo parece. Si la entrada en escena de los actores es lenta, pausada, o la escena es sencilla, parece que que el decorado esté a la vista o no apenas tiene importancia. Sin embargo en montajes con puestas en escena más llamativas, especialmente los que al comenzar pasan de la nada a bastante movimiento, acción, música... a mi me impacta más si el telón se levanta de repente y todo cobra vida como por arte de magia.

Hay una obra que tienes pendiente de ver, María, (y muchas ganas) que es de las que mantiene el misterio hasta el momento en que se sube la cortina. Ya verás el ritmo con el que arranca, y cómo se mantiene durante toda la obra: a mí me pareció un trabajo impecable. Por supuesto, tiene muchas otras cosas buenas de las que fijo que más adelante volveremos a hablar otra vez. Me refiero a esa comedia de la que suelen decir que tiene un mal título, ya sabes, esa que empieza por “amor”, sigue con “plato” y acaba por “único”...

Hasta otro momento. Un beso: Ana Carmen

María del Aguila dijo...

Hola a tod@s, hola Ana Carmen,

No sabes cuánto valoro tu comentario respecto a esa sensación de la que yo hablaba, referente a poder ver desde antes del comienzo, el escenario y el decorado ya dispuesto cuando acudes a ver un espectáculo. Se nota que estás muy habituada a asistir a teatro, danza, zarzuela, ópera, ... y ésto hace que considere muy interesante tu punto de vista.

Es verdad Ana, hay obras en la que su temática hace menos "llamativo" que el telón esté arriba, pero en otras no me agrada demasiado porque ya se nos desvela una parte importante de la representación, digamos, aún fuera de contexto.

Es como si se nos dejase ver el continente aún vacío de contenido, cómo si estuviese ahí el lugar y demás enseres, "sín vida", hasta que los actores pueblan y dan sentido a aquello que estábamos viendo desde el principio y, que de otro modo, nunca lo tendría.

Ves, por otra parte me parece interesante eso que dices de poder tener algún recuerdo de la representación gracias a ese telón alzado del comienzo. Nunca lo había mirado por ese lado. Está bien verlo así.

¡Ah! y ahora queda lo mejor:
No sabes cuánto me gusta saber que esa obra, sobre la que me planteas, esa "particular adivinanza", y de la que creo haber encontrado la solución, "no sín un gran esfuerzo", y que resulta ser nuestro preciado "Amor platoúnico", es de las que mantienen cerrado el telón hasta su comienzo porque, eso hará que descubra su encanto en su justo momento. Y si su ritmo es tan trepidante, pues mejor que mejor, seguro que no hay tiempo más que para concentrarse y disfrutar en ella y de ella, y de todos sus personajes, especialmente, tú ya mejor que yo lo has comprobado, de uno en particular, el sin par, Gozálvez.

Gracias Ana Carmen por interesarte por esa cuestión que dejaba en el aire. Un beso. María del Aguila.

PD: Por cierto Ana ya tengo "El maestro y Margarita" de Mijaíl Bulgákov. De momento sólo he leido la sinopsis y un par de páginas. El tema me gusta y también el modo en que se inicia la narración.

Carmen C. dijo...

Hola a todas,

Gracias por los ánimos que me habéis dado para que fuera a ver la obra, pero llevo unos días un poco más baja de moral que de costumbre, y ni siquiera intenté ver si quedaba alguna entrada. Sois unos "soles" todas las que participáis en este blog.

Muchos besos para todas.

Ana dijo...

!Hola!
Os había dicho hace días que contaría algo sobre la próxima obra de teatro que viera y me enamorase, así que me pongo a ello.
Esta noche estuve viendo URTAIN, de Animalario en colaboración con el Centro Dramático Nacional, dirigida por Andrés Lima. La obra es de Juan Cavestany.
Quiero recomendárosla porque me ha parecido una verdadera joya de principio a fin.

La obra es un recorrido por la vida de Urtain (José Ibar), el boxeador. Comienza con su suicidio en el año 1992, días antes del comienzo de las Olimpiadas en Barcelona, y recorre su vida hacia atrás como si fueran los asaltos de un ring, hasta el final de la pelea.

Es la historia de un hombre y una visión de la historia de España desde los últimos años del franquismo hasta el comienzo de los años 90. Urtain utilizado como símbolo de la España de raza, aupado al pódium por la prensa y los políticos, y luego cayendo en picado cuando a nadie ya le interesa. Urtain como ser humano. Una historia dura, sobrecogedora, pero tierna y con algún que otro momento en que el humor te deja unos instantes de respiro.

Ocho actores se dejan la piel para encarnar a diferentes personajes de la época (Adolfo Suárez, Raphael, Jose María García el comentarista...), familia y amigos de Urtain (sus esposas, su padre, su manager, Pedro Carrasco...). Magistrales todos. Y Roberto Alamo, encarnando a Urtain, ES Urtain: una de esas interpretaciones que nunca en la vida se te pueden olvidar.

Andrés Lima, director de Animalario, comenta en el programa de mano: “Urtain fue España. España acabó con Urtain.”

ID a VERLA si podéis. Es una experiencia inolvidable.
Os recomiendo que compréis las ENTRADAS en las gradas del ESCENARIO. Preguntad a ver si quedan. Yo tuve suerte y nos dieron la primera fila. Están colocadas sobre el propio escenario, a ambos lados del ring en que se desarrolla la historia. Yo estoy tan impresionada de estar “casi” dentro de la historia, entre ellos prácticamente, a medio metro, que no he bajado todavía de la nube...

BUEN SÁBADO de REFLEXIÓN, si fuera necesaria.
Un besazo: Ana Carmen

Pillina dijo...

Hola a tod@s

Yo el finde pasado tuve mi momento cultural jeje.
Estuve viendo el musical "Fiebre del sábado noche" Os lo recomiendo si os gusta la música de los Bee Gees y la movida de esos años. Los bailes son geniales y da mucho gusto verlos. Al final te hacen levantarte de la butaca y bailar después de estar durante dos horas que los pies se van.

El domingo fui a ver la obra "Arte" de Yasmina Reza, con Luis Merlo, Alex O'dogherti e Iñaki Miramón. Si podeis ir a verla os la recomiendo encarecidamente. Un escenario blanco, con un sillón, un mueble donde solo cambian los cuadros para crear distintos ambientes y tres amigos tan distintos que solo necesitan ser un poco sinceros para llegar a entenderse. Es hora y media de función donde no paras de reir y donde ves como el señor Merlo hace pasar a Ivan, que es el personaje que interpreta, por distintos estados de ánimo, desde la locura hasta la amarga desesperación. Solo os diré que toda la función gira en torno a un cuadro blanco. Lo que puede llegar a dar de sí.

En septiembre, concretamente el dia 11 llega al Teatro Alcázar de Madrid la obra "Un dios salvaje". Yo como por esas fechas supongo que subiré a Madrid para ver la obra de Miguel aprovecharé para verla ya que Charlotte la recomienda y tiene un reparto tan bueno.

Un besico

Mayte

Ana dijo...

¡Hola por este otro sitio también!

Sobre teatro otra vez, aunque lo que cuento en este mensaje no tiene mucho que ver con la obra que da título a la entrada de Charlotte: simplemente que por fin voy a ver algo de Yasmina Reza y Tamzin Townsend, porque viene en Agosto a Avilés “Un dios salvaje”. Espero poder ir.

De lo que quería hablaros es de "Almacenados", la pieza teatral de David Desola, que he leído en estos últimos dos días. Me apeteció leerlo porque, después de "Amor Platoúnico" y su estupenda traducción y versión de "El enemigo de la clase" de Nigel Williams, quise conocer algo más de Desola. También me animaron las impresiones de María del Aguila cuando ella lo leyó, comentándonos el tema y que le había gustado mucho. Espero que si te apetece, María, me cuentes si estás de acuerdo en lo que comento, o lo que veas.

A mí "Almacenados" me ha parecido muy interesante y, dentro de lo poquísimo que conozco de su obra, me parece que se identifica en ella el sello Desola. Es una pieza que te hace sonreír, reír incluso por lo absurdo de algunos diálogos y situaciones, pero que dice "mucho más" que lo que cuenta la historia, que va más allá de las palabras del texto y encierra un mensaje complejo en una trama y un lenguaje sencillos y cotidianos –un tanto distanciados de la realidad, al mismo tiempo, por ese punto absurdo que el autor intencionadamente busca en su tratamiento de las situaciones y los personajes.

En la introducción a la obra, escrita por el propio autor, Desola reflexiona sobre la visión que "Almacenados" nos brinda del trabajo: el vacío de contenido de muchos trabajos, la precariedad e incertidumbre del joven que se incorpora al mercado laboral y, sobre todo, de cómo el trabajo –incluso el más anodino– y la sumisión a unos superiores pueden llegar a convertirse en adictivos y hacer que el trabajo pase de ser un modo de ganarse la vida a convertirse en casi lo único que le da sentido.

Me parece que a Desola le van los títulos breves y sugerentes: "Almacenados" porque los dos protagonistas trabajan en un almacén, pero también con una segunda lectura, ¿están ellos, estamos nosotros "almacenados"?

"Baldosas", que también me apetecía leer, no pude conseguirla –no debe de estar publicada. Tanto "Almacenados" como "Baldosas" las estrenó David Desola en el teatro Palacio Valdés de Avilés, pero yo no vi ninguna de las dos. "Almacenados" se estrenó en 2004. Como el papel principal en su día lo había hecho José Sacristán, me costaba mientras leía imaginarme en el papel a otro actor que no fuera él.

David Desola me parece un autor con mucho talento y, como es muy joven, seguro que podremos disfrutar leyendo y, sobre todo, viendo en los teatros muchas otras obras suyas.

Ciao. Hasta pronto: Ana Carmen

María del Aguila dijo...

Hola Ana Carmen,

Acudo a tu reflexión sobre David Desola. Ciertamente también conozco muy poco de este autor, "Almacenados", y no en escena sino por su lectura. La leí por curiosidad, porque quería conocer algo más de él e intentando a la vez así, si acaso fuese posible de este modo, coger un poco el aire a este autor ya que de él es también "Amor Platoúnico".

En la solapa de "Almacenados" he podido leer que tiene publicados, además de la susodicha, "Siglo XX ... que estás en los cielos", "El conducto gemelo" (que pertenece a la obra colectiva "Ecos y silencios"), "El patio monocromático" (que es un monólogo), "Monolocos y otros monólogos" (coautor), y también "Baldosas", (su primer texto teatral), con la que ganó el Premio Marqués de Bradomín en 1999.

Es verdad que leyendo "Almacenados" sólo puedes imaginarte como señor Lino a José Sacristán, con esa voz profunda y bien modulada y dando el carácter que requiere el personaje como de alguién insignificante, insustancial. Aunque ya sabemos que hay bastante más.

Estoy de acuerdo contigo la obra invita y mucho a la reflexión, los diálogos lacónicos, la mayoría, nos dejan tiempo y dan pié a ella.

Me parece David Desola un autor con muchas posibilidades y espero poder ver, pronto, algo de él en los escenarios, y si lo primero es "Amor Platoúnico", mejor que mejor.

Un beso. María del Aguila

Ana dijo...

¡Hola por esta entrada después de tanto tiempo!
Por fin el viernes pasado, 14 de agosto, pude ver "Un dios salvaje". Quería deciros que efectivamente me gustó, me divirtió y me hizo reflexionar, todo lo que habíais comentado hace ya un tiempo quienes la habíais visto.
Me pareció en conjunto un trabajo impecable. La obra en sí no me defraudó, aunque iba un poco predispuesta a ello, quizá porque últimamente algunas obras de autores extranjeros respaldadas por tantísimo éxito no son precisamente las que más me han gustado –"Los chicos de historia", por ejemplo. Así todo, creo que lo que verdaderamente hace de esta obra algo delicioso es la soberbia interpretación de los cuatro actores, Pere Ponce, Antonio Molero, Maribel Verdú y Aitana Sánchez-Gijón. También en otros países la obra ha tenido intérpretes de lujo (Isabelle Huppert, Ralph Fiennes, etc.), quienes, aparte de ser conocidos y admirados por el público, supongo que como en la versión española han sabido sacar lo mejor de la obra y explotar al máximo cada uno de sus matices trágico-cómicos. Junto a ello, una dirección perfecta -dado el resultado que se observa sobre las tablas- de la experta Tamzin Townsend, una escenografía muy cuidada de Ana Garay ("Amor platoúnico"), todo sobresaliente. Además, es toda una lección de trabajo actoral puro y duro: la tensión que se acumula a lo largo del desarrollo de la obra, el continuo contraste pasando de un comportamiento civilizado y diálogo banal a situaciones disparatadas que arrancan carcajadas, para luego dar paso a enfrentamientos encarnizados que nacen de las frustraciones internas de los personajes y de una falta de entendimiento que asumen ya como algo habitual en sus vidas, pero que por momentos afloran y se convierten para el espectador en un trágico y triste reflejo de sentimientos que uno puede reconocer como propios.
Es cierto que los comportamientos de las parejas están llevados al límite, tanto cuando actúan "civilizadamente", según las convenciones sociales, como cuando pierden el control y se dejan llevar por sus intintos primarios, pero este llevar las cosas al extremo da más juego al enfoque de la situación y los personajes, que no se han querido dibujar en un tono realista y comedido sino convertir en farsa y caricatura.
La traducción de Jordi Galcerán me ha parecido muy buena, y lo digo porque, sencillamente, no he encontrado en los diálogos nada que me haya chocado ni resultado extraño en las conversaciones, que perfectamente podrían reproducir el encuentro de dos parejas españolas, aunque no sean de las que más abunden (especialmente los personajes femeninos, tan excesivamente volcadas las dos en un principio por controlar sus reacciones y medir sus palabras).
Siguen la gira, creo que ahora están en Bilbao. El teatro Palacio Valdés estaba a rebosar, las entradas agotadas hacía días, y gustó muchísimo. Esa era lo que se palpaba, desde luego, aunque sólo fuera por las carcajadas y las expresiones espontáneas de complicidad de la gente a lo largo de la obra. Tiene encanto cuando esto sucede y ves al público tan metido en la historia, implicado en lo que está pasando. Si tenéis ocasión de ir, no os la perdáis.

Dos palabras sobre la obra que vi al día siguiente, el sábado, en el mismo teatro: "Ariadna", preciosa creación de Atalaya en colaboración con el Centro Andaluz de Teatro. Sobre textos tomados de autores como Catulo, Marina Tsvietáieva, Nietzsche, David Pujante y otros, traducidos en parte y ensamblados por Carlos Iniesta –recientemente fallecido durante los ensayos–, han recreado bajo la dirección de Ricardo Iniesta el mito de Ariadna, en una versión en la que se funden teatro, canciones populares de los Balcanes, Asia y el Mediterráneo, danzas indias y balinesas, una elegante y espectacular puesta en escena, con un maravilloso vestuario aderezado con hilos y tules. Os la recomiendo también, aunque un tipo de espectáculo muy diferente a "Un dios salvaje".

Pues es todo. A seguir disfrutando del verano –espero que amaine el calor, que estos días ni en Asturias nos falta: Ana Carmen