viernes, 28 de agosto de 2009


Medea se desangra. Mérida en llamas.

TE AGARRA POR EL PECHO, TE ZARANDEA VIOLENTAMENTE, TE ELEVA EN UN DiRIGIBLE A 40 METROS DEL SUELO Y TE RESTRIEGA LA CARA CONTRA LAS ESTRELLAS DE UN CIELO CASI SÓLIDO PORQUE MÉRIDA ABRASA. LUEGO TE LANZA BRUTALMENTE CONTRA UN LECHO DE BALAS DE PAJA EN EL QUE YACES ROTO, ENCOGIDO, PEQUEÑO... EXTENUADO. LEVANTAS LA CABEZA Y ALLÍ ESTÁN: SON DOS NIÑOS MUY DELGADOS QUE QUIEREN JUGAR CONTIGO, QUE TE SONRÍEN, QUE SE BURLAN DE TÍ... Y SÚBITAMENTE UNA MÁSCARA

IMPLACABLE Y RUIDOSA SE CIERNE TRAS ELLOS Y LES DEGÜELLA. SUS PEQUEÑOS CUELLOS CRUJEN Y SE ABREN ESCUPIENDO SU NEGRA SANGRE, DELANTE DE TU BOCA ABIERTA. POR EL ESCENARIO SE EXPANDE UN SONIDO TAN GRAVE QUE EL TEATRO ENTERO SE ESTREMECE Y LAS COLUMNAS VIBRAN COMO LAS CUERDAS DE UN CONTRABAJO: MEDEA. MÉRIDA. PAJA Y COLUMNAS. CUERPOS SUDOROSOS. UN CENTAURO TE GUÍA A TRAVÉS DE LA INCOMPRENSIÓN, DEL DOLOR, DE LA DESESPERACIÓN... Y DE LA IRA.

Comienzo por avisar que Asier Etxeandía es aquello a lo que los actores deberíamos aspirar: CONTROL. Dominio gestual y vocal, un instrumento bien temperado en manos de un virtuoso. ¿Es de otro planeta? No, pero lo parece. ¿Por qué? Porque los demás no nos exigimos llegar a esa cota de autoridad sobre nuestra propia expresión: hagámoslo. Hagámoslo y el teatro español pegará un subidón importante. Un centauro, Un caballo. No te lo crees porque imite a los caballos, es que él cree que lo es. Un caballo se ha metido en el cuerpo de Asier... un caballo que gime y que hace sonar las palabras como si no las hubieras escuchado nunca antes. Las hace nuevas. Bravo, Asier. Corifeo sufriente a veces... y cruel y distanciado otras.


Y ahora BLANCA PORTILLO. Blanca no es una diva. No estoy de acuerdo con las cosas presuntamente apologéticas que se han escrito de ella. Y me aventuro a pensar que ella tampoco. Porque esa es la diferencia entre ella y las demás grandes de la historia del teatro español. La diva orienta los distintos elementos de una puesta en escena para ser iluminada con más fuerza, Blanca Portillo no. Ella es la que ilumina a los demás factores. Lanza sus brazos de puente, sus ojos de hiedra en todas las direcciones del escenario y todo lo demás se agarra con fuerza a ese tronco. Así es Blanca. No se gusta, se ofrece. Vive y muere. Sufre y mata. Folla y quiere. Generosa hasta la extenuación, se olvida de quién es. Se debilita y encoge, se expande y fortalece hasta estallar como un corazón arrítmico, como una supernova, como una loba que se desangra y quiere morir matando. Ella sí sabe, pero Medea no, y el espectador tampoco. Es imprevisible porque a lo largo de la representación se convierte en madre amorosa, maruja amargada, bruja esotérica, inmigrante vilipendiada, animal salvaje sediento de sangre, gitana loca y borracha y finaliza el abanico metamórfico encarnando a una especie de Doris Day angelical. Increíble ¿no? Pero posible. Posible en el contexto estético y sonoro tan flexible que crea Tomaz Pandur. Porque estamos hablando de contar una historia... Pandur y su gente te la cuentan : Tal y como la explicaríamos en un bar, sería algo así: “- ¿De qué va MEDEA?” “- Es una especie de extranjera medio bruja que se casa con el ídolo local. Luego el pavo se aburre de ella y se busca una tía más joven. A los del pueblo les parece de puta madre por que le tienen idealizado, pero ella se cabrea bastante. Lógico. Los del barrio le dicen que se pire con los niños, que el muy chulito de Jasón encima se va a casar con su querida. Ella se cabrea todavía más. Tanto que acaba envenenando a la novia en plena boda y, al final, como no sabe ya cómo joder al tío que le ha arruinado la vida, se carga a los niños y al Jasón éste le da un ataque” “-¡Qué bestia!” “-Ya. ¿Pero tú que harías?” -No sé”.

Pandur y su gente nos cuentan una historia escrita hace 2.500 años que nos refleja como seres humanos contemporáneos y contradictorios: “¡Oh, no! ¡Esas cosas no ocurren hoy en día! Ahora somos civilizados...”. Mentira. Abre un diario. Ve a la página de sucesos.


Pero hay que tender puentes dramatúrgicos entre el texto original y la perspectiva social del siglo. Pandur utiliza una estética que nos recuerda que ya no estamos en el Siglo XX pero que lo echamos de menos. ¿Por qué? Porque ahora podemos echar la mirada atrás y ver el cuadro completo. El siglo XX resume todos los anteriores: representa condensadamente la lucha entre la razón y el instinto. La batalla entre las contradictorias tendencias de la condición humana: la necesidad de organizarse solidariamente en sociedad y el irresistible instinto de satisfacer su voluntad individual... de poder... y de placer. El siglo de la revolución obrera, de la inacabada lucha de la mujer por ser respetada, del descubrimiento de la libertad y la responsabilidad, de los derechos humanos y de la bomba atómica.


La escena del enfrentamiento entre Medea y Jasón transcurre entre gestos cotidianos como un batir de huevos, una plancha, un tendedero... que nos recuerdan a las escenas que hemos presenciado o protagonizado con nuestras madres o mujeres como parte que somos de una cultura machista a la que quedan dos telediarios. Siglo XX.

Un remolque con caravana acude a rescatar a la dolorida bruja asesina de niños y amantes, que se burla del dolor del gilipollas de su marido. Mérida se llena de Siglo XX. ¿Qué pasa con Jasón? Jasón ha resucitado. Pobre Jasón. Víctima de una cultura machista... Ídolo de masas... cerveza y bocata de chorizo en su casa... solo le falta ser del Atleti... ALBERTO JIMÉNEZ... otro generoso. Y doloroso. Es un hijo puta egoísta pero cuando le dejan tirado... se vuelve loco... y tú ves lo que quiere a Medea. La quiere a ella, pero necesita afirmarse como macho alfa con una niñata joven... para sí mismo y para “tooodos sus compañeros”. Porque si no, no le seguirían respetando. El “Jasón” más humano, comprensible y patético que he visto. Bravo, Jiménez.


JULIETA SERRANO es la actriz que recuerda a toda esta compañía vanguardista que uno se puede hacer “mayor” sin descolgarse de su tiempo. Ella es la razón compasiva. “¡¿Por qué, Medea, vas a sacrificar lo que más quieres?!” Es el discurso de una madre y una profesora. Comprende el dolor pero quiere detener esa espiral de violencia. Julieta es técnica y pasión. Un puntal. Julieta está en el siglo XXI aunque sigue siendo la Gran Mujer y actriz del siglo XX.


EL CORO: un concepto de coro diferente a los rácanos ejemplos que a veces se pasean por Mérida. Un coro amenazante y activo, que acoge cuando quiere y amenaza cuando toca: un coro compuesto por PRIMEROS ACTORES. Todos podrían ser protagonistas en cualquier otro montaje, pero no en éste porque el protagonismo está distribuido y dispersado entre todos los miembros y elementos de la escena. Aitor Luna, Eduardo Mayo, Santi Marín... no me he aprendido vuestros nombres pero vosotros ya sabéis algo que a mí me ha costado muchos años erráticos aprender: la verdad está en el otro. La verdad está en el conjunto, en la narración, en saber lo que quieres contar y contarlo con tus compañeros. Ser parte de algo grande, eso es el teatro. Y perdonad que insista pero eso es Blanca Portillo y eso es Pandur. Blanca podría perfectamente haber elegido otro camino, pero ha elegido éste, el del sudor y la arena y las piernas y los 200 abdominales que hacéis antes de salir a escena. Ha elegido contar la historia. En lugar de ser ella la historia.


Y me falta la mención de honor... ¡EQUIPO DE PRODUCCIÓN! Los “artistas” se han podido preocupar de “crear” porque les ha tocado la lotería de tener a CHUSA MARTÍN, LOZOYA, ECHARREN, SUPER-ELENA (componiendo el traje de la novia todos los días), SUSANA RUBIO y toda la apasionada banda de ENTRECAJAS. Vosotros no las veis pero están allí. Vaya si lo están. Son el pulmón que proporciona oxígeno a Pandur y su gente. Alguien debería llamar la atención sobre la diferencia que hay entre una producción “normal” y una CREATIVA, MINUCIOSA, LOCA y DISCIPLINADA como ésta. ¡Qué suerte!

Dejadme acabar con mi escena favorita: Medea se viste de rojo, y como jugando, se despide de los niños a los que va a matar... pero Blanca... Blanca, Blanca, Blanca... ella lo hace todo distinto. Hace las cosas como si nadie la hubiera hecho antes..... ¡ELLA DUDA! MEDEA DUDA y tú te lo crees. Es tan revolucionario que uno piensa que se lo han inventado, que no está en el texto original... Pues os aseguro que está (me lo dijo Pandur, con el que tuve el privilegio de hablar tras la función) en el texto original de EURÍPIDES. Y yo como espectador pienso... ¡¿A QUE NO LOS MATA?! ¡¡¡¿A que el loco de Pandur y su gente nos dan una lección de fidelidad al mito e infidelidad al texto y Medea se da cuenta de que es un error y salva a sus preciosos e inocentes niños?!!! Vale, NO. Los mata. Y se mata. Se suicida como cualquier madre que sobrevive a sus hijos. Pero os aseguro que durante esa escena la duda es TAN REAL que por un momento, yo y otros 3.000 pensamos que la obra se acababa ahí... Eso es interpretar. Eso es teatro. No saber lo que va a pasar. Poner tu vida en juego esas dos horas y pico. Repasar tus propios conflictos a través de unos personajes que te recuerdan a ti, a tu padre, a tu novia... y a la puta vida.


PANDUR. CHUSA MARTÍN. BLANCA. ASIER. ¡COMPAÑÍA! ¡MÉRIDA!

Todos necesitamos en estos tiempos que nos recuerden lo que era y debería ser el teatro.


Miguel Hermoso Arnao.

30 comentarios:

María del Aguila dijo...

Querido Miguel:

Apasionante "Medea" especialmente tal y como tú nos la cuentas hoy. Ante tu exposición Miguel, ante tal derroche de emociones y de sentimientos que siento plasmados en tus palabras poco hay que decir y sín embargo a la vez nos cuentas la representación de un modo que sé que si tuviese ocasión de verla, igual me emocionaría y conmocionaría como si nada supiese de ella.
Tus palabras abren mis ojos y veo Mérida y columnas y el Teatro Romano y cuerpos sudorosos y un centauro, y a una mujer que lucha, sufre, ama, que irradia venganza y dolor, que unas veces nos parece cruel y otras indefensa. Pero tu entrada me hace encontrarme también con Jasón, con la nodriza, con el centauro Quirón y con el coro entre luces y sombras, y todo ello a la vez inmerso en la gravedad de un sonido que no hace más que traducir la gravedad de los hechos que van a acontecer, que están aconteciendo.

Pero Blanca, Blanca es inmensa, ya lo sabemos y sabemos de su generosidad. Blanca no se gana la vida con el teatro, se la juega y eso le da la dimensión de no tener medida, de no tener límites. Por ésto ya ha pasado a ser una excepcional Medea y es un privilegio tener la oportunidad de, siquiera desde aquí, haber podido apreciarlo de boca de la persona más apta para ello, de un cómico como tú Miguel.

Gracias por haber sido tan generoso al compartir con nosotros esta crónica, que no por anunciada tiene menos valor, al contrario, pues sencillamente eleva el teatro, eleva a los cómicos y al equipo de producción, el cual debe ocuparse de las cosas terrenales mientras los actores se entregan a la creación, a lo más alto para dejarnos ver y entender a los demás, al público en general que durante la representación tú también de alguna manera estás en escena, porque te están contando lo que a veces, quizás, has vivido, sentido, sufrido.

¡Bravo "Medea"! y ¡Bravo Miguel!, porque sín haber estado en Mérida me has hecho impresionarme, palpar y apreciar con toda intensidad lo que significa el teatro.

Un abrazo fuerte. María del Aguila.

Genoveva dijo...

Sin palabras me has dejado, Miguel... ¡menuda entrada!!!!!
Porque me pilla retiraillo de Málaga que si no, me voy para Mérida esta misma tarde....
Un placer leerte, como siempre... ¿porqué lo haces todo tan bien...?
Un beso... y gracias por acordarte de nosotros SIEMPRE!!!

Clara dijo...

Miguel, gracias por tu apasionada y excelente crítica teatral, con tu comentario despiertas en mí el deseo de acudir de nuevo al teatro, por cierto a ver si el próximo año te pasas por el festival de Almagro, el marco es increíble y algunos montajes también. Me encantó la idea de Flotats de sentar a la mesa a Descartes y a Pascal, y la puesta en escena de Fuenteovejuna por un grupo de jóvenes. Es una pena que este festival no tenga la misma publicidad que el de Mérida, le falta difusión y críticos teatrales tan buenos como tú.
Un abrazo y adelante con tus proyectos.

María Malibran dijo...
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ramonrubial dijo...

Uauuu! Es fantástico ir al Teatro contigo.

Guadiana dijo...

¡Qué bien escribes, leche! Gracias por acercarnos de esta manera tan bestial al teatro.
Qué fuerza y sentimiento en tus palabras, y a mí sin embargo me faltan para describir cómo me siento después de leer y releer una crónica como ésta.
Está claro que mis ojos no habrían apreciado tan riqueza de matices como con los que tú nos describes escenas y personajes.

Como bien dijiste en el festival de teatro clásico de Olmedo: “Algo es clásico cuando a pesar de que pasa el tiempo sigue teniendo actualidad y en ese sentido, muchas obras tienen vigencia porque hablan de temas universales”. Medea desde luego lo es, por los menos la historia que nos cuenta Pandur y estos grandes actores y, que tú tan bien nos has hecho llegar.

Raquel dijo...

Muuuuuuuuuuuuchas gracias por contarnos lo que viste y como lo viviste, en especial por ponerlos los dientes largos, que vamos si no fuera por que tengo una pequeña que pide comer cada media hora, mañana mismo me iba para merida a conseguir entradas como fuera.
Asi que muchas gracias por contarnoslo y por hacerlo con tanto realismo, que aunque no podamos verlo nos hacemos una idea.
Y muchas gracias por ser tan generoso con tus compañeros y hablar asi de ellos, con la pasion que se te ve que sientes y que pones en todo lo que haces.

Por cierto y como favor personal podrias contar que tal la pelicula de "Mapa de los sonidos de Tokio" porque tengo que elegir mucho las peliculas que voy a ver al cine, y me vendria bien una buena crítica.

Muchas gracias y muchos besos a todos

Ana dijo...

Gracias por tu entrada y todo lo que evoca al leerla, Miguel. Precisa, sentida... un retrato fiel y minucioso de lo que tuviste el privilegio de ver y sentir en Mérida.
Se juntan tantas cosas buenas en este montaje de “Medea” que no esperaba menos de ella, pero es una maravilla poder hacer de tu mano este recorrido paso a paso... Perfecta descripción de lo que es esta “Medea” de mil caras y matices, sean Eurípides, Pandur, Portillo o el mágico entorno del teatro quienes los han puesto ahí... Teatro en esencia pura, del que te atrapa y te absorbe, donde todo es tan perfecto y fluye de manera en apariencia tan natural que se hace real.

Elogios para Asier Etxeandía, un actor al que todavía nunca he visto en teatro, para mi pesar, porque le sigo la pista desde “Un paso adelante”. Sin haberlo visto nunca antes, me fijé en él en aquella serie –cantera televisiva de jóvenes actores y otros un poco menos jóvenes en facetas distintas, como Natalia Millán. Me quedé con su cara y lo reconocí tiempo después en “Cuéntame”; hace unas semanas me volví a pegar a la tele en el final de “Los hombres de Paco”, no por la serie sino por verle de “gótico” con extraordinarios poderes mentales; en “Trece Rosas” es un músico a quien condenan por haber ayudado a huir a su amigo comunista y también músico Cánepa (Enrico Lo Verso)... No seguí “Motivos personales” o “Herederos” y ni siquiera sabía que él participaba, pero es un actor para mi gusto especial porque se mueve en diferentes facetas de la interpretación y en todas muy bien: tiene voz, fuerza, presencia, personalidad, un cuerpazo, actúa, canta, baila, expresa... Ha hecho en poco tiempo bastante cine y teatro de ese que no pasa inadvertido y es Premio Actor Revelación 2003 de la Unión de Actores por “Cabaret” .
No añado nada sobre Blanca Portillo, ya todos la conocemos y admiramos, y las palabras de Miguel rebosan entusiasmo, cariño, respeto y reconocimiento de su valía. Julieta Serrano, magnífica actriz, tiene que ser una gran nodriza. Alberto Jiménez es otro grandísimo actor. Junto con el Coro, que tanto ha entusiasmado a Miguel, el conjunto de actores es impresionante.

Me llaman la atención un par de detalles que Miguel menciona acerca de “Medea” sobre cuya importancia ya en otras ocasiones ha hecho hincapié en este blog refiriéndose a otros montajes, detalles en los que los espectadores a veces no reparamos, o no valoramos lo suficiente.
Por un lado, la gran labor del Equipo de Producción, que con su esfuerzo y maestría permite que el resultado sea el que es y los actores puedan entregarse a la interpretación y rozar la perfección creativa en sus personajes. Desde la butaca, puedo decir que todos los trabajos de Entrecajas que he visto este año, desde “El caso de la mujer asesinadita” hasta “Amor Platoúnico”, pasando por “El enemigo de la clase”, me han parecido cuidados al detalle e impecables en presentación. Aún sin saber más, si escénicamente te gusta lo que ves es porque tiene a sus espaldas una labor bien hecha. Las palabras de Miguel, siempre tan entusiastas respecto a Chusa Martín y su equipo, nos confirman que están llevando a cabo una labor encomiable y que se dejan la piel en cada una de sus producciones.
El otro punto, que Miguel también varias veces ha resaltado, es que al contar una historia lo verdaderamente valioso es sentirse parte del conjunto, ser y formar parte de algo grande que se está narrando, dejando a un lado protagonismos: lo que, según Miguel nos cuenta, ocurre en “Medea” con Blanca y sus compañeros, todos primeros actores en cuanto a valía profesional, pero desprovistos de protagonismo para convertirse en indispensables piezas del engranaje.

Gracias de verdad por esta inteligente y emocionante crítica, Miguel, y enhorabuena por la experiencia de “vivir” “Medea” en primera persona.
Un beso a todos: Ana Carmen

Selene dijo...

Es increíble. Que manera tan extraordinaria de transmitir todo lo que has disfrutado y lo que la obra te ha transmitido. Leyéndote ha sido como si yo hubiese estado también allí, viéndolo. Ahora mismo me encantaría poder ir a Mérida... a ese marco incomparable a disfrutar de talento de todos esos profesionales de la escena. Gracias por esta maravillosa entrada.

Un Beso

vane dijo...

SIN PALABRAS MIGUEL:

Me has dejado con la boca abierta,un texto muy excitante,apasionante y señorio.

"MEDEA" una obra llena de rabia,dolor,intensidad,dudas...

Mi imaginación me hace sentir esa obra mediante tu explicación,en unos minutillos he sentido q estaba de nuevo en Mérida,respirando ese aire cálido q ofrece la noche,y difrutando de una obra de Teatro inmensa.

Te tengo envidia,una envidia sana claro está,lo q hubiera dado yo por ver la obra,estar sintiendo lo q miles de personas ha sentido,muchas veces una sensación difícil de explicar.

Esa Blanca!! dando lo mejor de ella como siempre,grande muy grande

Muchas gracias Miguel por compartir con nosotr@s,tus emociones y ser tan buen comunicador de "MEDEA"

UN ABRAZO

Amalgama dijo...

Después de leer la entrada de Miguel Hermoso sólo puedo decir un tímido “Buenas tardes”.

Más allá de tu dominio del lenguaje, has conseguido que todos podamos al menos imaginar la sensación de estar sentado donde tú estabas y por encima de todo has logrado ampliar nuestra visión, un tanto limitada por no conocer desde dentro tu oficio, de todo lo que rodea a una representación teatral: LO GRANDE QUE ES. Ver a través de tus palabras tu perspectiva, hace que la pasión con la que vives y hablas del teatro se transmita. Y esto sí que es importante. No sé cual sería tu intención a la hora de escribir tu crónica sobre la Medea de Portillo, pero has logrado ir más allá. Ha sido una lección de lo que es el teatro. Tu entrada lejos de ser sólo una reflexión personal sobre esta representación ha sido totalmente divulgativa y llena de emoción. Gracias por eso.

Para quienes queráis escuchar a la propia Portillo o a Julieta Serrano hablando de Medea os dejo un enlace de audio de RNE. Después de sus palabras hay más teatro…
http://www.rtve.es/mediateca/audios/20090820/medea-de-blanca-portillo-contando-historias/570193.shtml
Un abrazo

MamideGlori dijo...

Al leerte se me ha ido encogiendo el estómago, como si estuviera escuchando la retransmisión de un importante evento, con mi oreja pegada a la radio. Para mi el teatro es eso, algo que no puedo disfrutar, que sólo me lo pueden contar, y a lo que aspiro poder recuperar.Como si fuera ciega y me estuvieran describiendo una escena emocionante.
Por supuesto que en la tv se pueden ver escenas, pero no es lo mismo. El teatro es como la música en directo, sólo existe mientras se está haciendo. En diferido es otra cosa muy distinta.
Me gustan estas "retransmisiones", gracias por el esfuerzo.
Un saludo.

suricata dijo...

HOLA A TODOS ¡¡¡

BUENOOOO menuda entrada...
telita con ella, me has dejado Hermoso, como siempre im-pre-sio-nan-da, jajaja.

Gracias por ese viaje por Medea que nos has dado, lleno de fuerza y realismo, has conseguido que con cada una de tus palabras me lo haya ido imaginado poco a poquito en mi mente... en fin espero mas .... de estas.

Por cierto, leí ayer en un periódico digital no recuerdo si fue en el País, o en el Abc, que el Teatro a pesar de la crisis se mantiene y sigue creciendo y teniendo cada día mas adeptos, además, hace un recorrido por todas la obras de Teatro que próximamente se pondrán ver.


Un saludo a todos
Esmeralda

Ana dijo...

¡Hola a tod@s!
Como comentaba antes en la otra entrada, he escuchado entero el interesante enlace sobre “Medea” de RNE que nos has dejado, Amalgama. Desde luego, qué pena que haya habido tan pocas funciones de esta “Medea” magistral y nos quedemos ya sin verla. ¡Qué rabia!!!
Curioso el detalle de que Nuria Espert, se despidiera el año pasado de su última “Medea” y de Mérida saliendo con una maleta –en recuerdo del exilio de la Xirgu– y Blanca Portillo entrara en escena con esa misma maleta.

Tanto el Director del Festival como Blanca definen muy bien, en pocas palabras, la esencia de la obra y el personaje, una “Medea” fiel al texto de Eurípides por un lado, contemporánea por otro, en la que ven un homenaje a todas las personas que huyen en el mundo y se encuentran en una fuga constante.
Al oír a Blanca hablar de Medea como mujer incomprendida, despreciada, vejada, abandonada... no puedes evitar imaginártela en todas estas situaciones, sintiéndose de cada una de esas maneras y haciendo sentir al espectador sus propias emociones. Gracias además a las hermosas palabras que ha escrito Miguel, ya casi es como si la hubiéramos visto con nuestros propios ojos. Y en ese marco incomparable de Mérida...

Me han encantado también oír a Blanca en el video de la página del Teatro de Mérida, (http://www.hoy-digital.com/teatro-clasico-merida/multimedia.php)
lo satisfecha que está después del estreno porque tiene la sensación de haber llegado a las personas que estaban viéndoles, “el mayor privilegio y el mayor regalo” de su profesión: que lo que se sueña en una sala de ensayos se convierta luego en el sueño de cada una de las personas que van al teatro. Da gusto ver la sinceridad y la humildad con las que habla una gran actriz como ella, que se vuelca en cada uno de los trabajos que hace, y una satisfacción también para los espectadores que ella sienta que llega al corazón de quienes la ven trabajar.

Os dejo unas palabras de García Lorca del año 1936. Al leerlas he pensado en esta “Medea” de Mérida.
“El teatro es la poesía que se levanta del libro y se hace humana. Y al hacerse, habla y grita, llora y se desespera. El teatro necesita que los personajes que aparezcan en la escena lleven un traje de poesía y al mismo tiempo que se les vean los huesos, la sangre. Han de ser tan humanos, tan horrorosamente trágicos y ligados a la vida y al día con una fuerza tal, que muestren sus traiciones, que se aprecien sus olores y que salga a los labios toda la valentía de sus palabras llenas de amor o de ascos.”

Adiós. Hasta pronto: Ana Carmen

María Malibran dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
María del Aguila dijo...

Buenas tardes-noches:

Muchas gracias por vuestros enlaces, Amalgama, Esmeralda, Esther. Sobre la temporada que se avecina la verdad que la oferta es variada, así que habrá que ir haciendo cálculos.

Este es otro enlace en que se habla de "Medea", Pandur y Blanca Portillo, www.rtve.es/noticias/20090821/mito-de-medea-vuelve-a-merida-convertido-una-tragedia-neorrealista/289609.shtml.

Aunque se nos ha escapado la oportunidad de ver esta "Medea" de Blanca Portillo en nosotros están las impresiones de su protagonista, de su director y de Miguel que nos contó qué vió, presintió y sintió viendo esta obra. No es un mal balance del todo.

Un beso. María del Aguila.

Alexia dijo...

Hola Miguel, hola a todos. Sin palabras me he quedado, tengo la sensación de haber estado allí y verlo yo misma...Gracias, Miguel ha sido una descripción, fantástica, entusiasta y sentida.Como siempre, generoso con tus compañeros y sin olvidar a los que están detrás, como tu bien defines esos a los que los demás no vemos, pero que son tan importantes sobre todo si se ha trabajado con ellos como ha sido tu caso con ENTRECAJAS.Pues si Miguel, el lugar Mérida, la obra Medea, los actores, la producción, el trabajo bien hecho, que maravilla, de verdad. Gracias de nuevo,es un verdadero placer leerte.Un abrazo.
Saluditos a todos los que estáis por aquí.

Ana dijo...

Hola. Gracias a todas por los enlaces sobre “Medea” y la programación de teatro para los próximos meses.

Muy interesante el artículo sobre el enfoque neorrealista de la versión de Pandur, María del Águila, diferente a otros que había leído por la información que aporta. Ya conocemos tanto de esta Medea que nos vamos a creer que hemos estado allí: la imaginación puede mucho, y como estímulos no nos han faltado...

¿Crisis o no crisis del teatro? Se oyen opiniones de todo tipo, aunque quienes mejor podrán opinar son las propias compañías teatrales. Por la selección que se recoge en el artículo, no sé si mayor o no que otras veces pero oferta de obras variadas e interesantes no falta. ¡Quién pudiera verlas todas! De momento ya tengo la agenda bastante llena con lo que va a haber en Asturias, así que estoy contenta, pero no quita para que ya se me han ido los ojos tras muchas de las que el artículo menciona se van a representar en Madrid, pues de toda esa lista sólo he visto cuatro o cinco. No estaría mal “La casa de Bernarda Alba, por ejemplo, ¿verdad?, y el “Don Carlos” de Schiller del CDN, etc. etc. (mejor que nos pongan el lote completo). Ya nos iremos contando.

Saludos: Ana Carmen

Laura dijo...

¡Buenos días, Miguel y buenos días a tod@s!

Leer tu crónica del Medea es poner en marcha la mente y conforme te explicas, ir saboreando las palabras, como si de un buen brandy se tratara.

Aunque yo no he tenido la suerte de poder ver la obra, no me hace falta, pues me puedo imaginar a la perfección la intensidad de las interpretaciones.

Espero que nos sigas deleitando con tus entradas.

Un saludo desde Estella,
Laura

Carmen C. dijo...

Hola a tod@s,

Gracias Miguel por la narración de lo que viviste en Mérida, desde tu punto de vista como espectador/actor/productor. Estoy de acuerdo con todas vosotras, en que parece, que al leerlo, también estuvimos disfrutando de esa "Medea" tan especial y tan brillantemente interpretada por Blanca Portillo.

Al leerte a tí, Miguel, a Julia, a Isa y a compañeras del blog, como María del Aguila, Ana Carmen, María Malibran,...(sois más, pero perdonandme por no nombraros a todas), "plumas" que escriben sobre su pasión por el teatro, disfruto con cada comentario que hacéis, porque ante tanta estupidez e ignorancia, como hay hoy en día, ver algo de "luz", siempre será un aliciente en esta rutina diaria.

Supongo que no estaría mal, que en nuestra televisión pública, dedicaran un programa semanal a hablar de teatro (hace tiempo creo que Natalia Dicenta presentaba uno). No sé si ahora mismo existe alguno, pero, esperemos que con la nueva ley de financiación de la corporación RTVE (boe 31-8-2009), sirva para que se dedique más tiempo a algo tan olvidado, pienso, como el teatro. Si leeis el art. 9, en él explican las obligaciones de RTVE como servicio público, en cuanto a su programación.

Por cierto, en estos días de vacaciones, he leído algo más sobre "Loot" y Orton. Encontré un artículo sobre la traducción de "Loot", quizás ya lo habéis puesto en este blog hace tiempo y no lo sé. Por si acaso, os dejo la dirección:
http://dialnet.unirioja.es/servlet/fichero_articulo?codigo=60046&orden=73949.
Se trata de un artículo de Ángel García Vaquero "Traduciendo a Orton".

Besos.
Carmen.

María del Aguila dijo...

Buenas noches a tod@s:

Querida Carmen, (muchas gracias por tus amables palabras y bien hallada de nuevo), como tú también amas el teatro tenemos una buena noticia para disfrutar de él, al menos un poco y desde casa; el próximo 12 de Septiembre a las 00.00 horas, se vuelve a emitir "La Mandrágora" (revista de las artes escénicas) en La 2 de TVE, también lo hará en el Canal Internacional y en Cultural.es. Entre otros temas anuncian una interesante puesta al día sobre lo que ha acontecido en los múltiples festivales que han ido teniendo lugar durante el verano por toda Europa, desde MÉRIDA, ¡¡bien!!, a Nitra.

Gracias por tu enlace sobre la traducción de "Loot", del cual, tenías razón con tu sospecha, ya se ha hecho referencia en este blog, pero que nunca está de más volver a recordar.

Un beso. María del Aguila.

Ana dijo...

!Hola! !Qué bien que empieza La Mandrágora, y que además hablen de Mérida! También “Días de cine” de la 2 está interesante, hoy/ayer jueves lo estuve viendo, e incluso “Cómo se hizo” me gusta también, sobre todo cuando hablan de películas de las que he oído hablar o van a estrenar.

Volviendo a “Loot”, Ángel García Vaquero no da ninguna propuesta personal para el título en español, ¿verdad? Hace referencia a una adaptación libre de Manuel Coronado que no se llegó a representar y que se iba a titular “La Pasta”, traducción que en su opinión se centra excesivamente en el dinero como móvil de los personajes dejando a un lado otras lecturas, y comenta que ve más acertada la traducción “El Botín”, pero nada más. ¿Se supone que él tituló también así su traducción?
Al ver hace unos días de nuevo la película “Prick Up your Ears”, que tenía ya un poco olvidada, me fijé esta vez muchísimo más en los detalles y me gustó más que hace años. Después de estar estos días debatiendo y opinando si nos convencía más o “Saqueo” o “A saco”, me quedé con un diálogo de la película en el que os habréis fijado si la habéis visto: cuando Orton es invitado a la gala donde se le va a hacer entrega del premio a “Loot” como mejor obra teatral de 1966, Kenneth Halliwell, su pareja, le pide que le deje ir con él, ya que en la carta pone “Joe Orton y acompañante”, y promete que se va a comportar y no va a abrir la boca. Joe le dice que no, que el premio es para él, que fue quien la escribió. Kenneth le recuerda que el título es suyo y Joe sin reparos le contesta que cuando den premios por los títulos que vaya él entonces. Cruel, como en muchos otros momentos a lo largo de la película, comprensivo en otros, indiferente, egoísta..., muchas son las caras que se nos presentan de Orton.
Una historia terrible, como Stephen Frears comenta, en la realidad y en la ficción, pero al ver a Joe (Gary Oldman) sonreír no puedes ni culpar ni disculpar, ni odiar a ninguno de los dos personajes ni ponerte del lado de uno de ellos. Quién sabe, por mucho diario que Orton haya dejado escrito, cómo y por qué ocurrieron las cosas, pero como película me parece buenísima, y los dos actores, Gary Oldman y Alfred Molina impresionantes.
Como sabéis, el título “Loot” –y quizá más que eso– fue idea de Kenneth Halliwell. El título original que Orton había pensado, “`Funeral Games´. A Farse.”, no gustó demasiado al productor y se le instó a cambiarlo. John Lahr recoge en la biografía “Prick Up your Ears” la respuesta cargada de ironía que entonces Orton escribió a Michael Codron: “If you don´t like `Funeral Games´ as a title, do you like Comedy of Horrors better? … It has a nice play on Chamber of Horrors and Comedy of Errors. Or is it too high for the public? … I prefer `Funeral Games´ myself.” A su pesar, Orton tuvo que cambiar el título.

Carmen C., he acabado “La elegancia del erizo”. Nos lo habías recomendado tú hace un tiempo, ¿no? Me ha gustado. Es ameno, tiene un humor inteligente, te describe magistralmente cosas hermosas que conoces –otras que no, al menos yo, y merecería la pena conocerlas–, juega con el lenguaje –aunque la traducción a veces me parece que no capta muy bien el sentido y queda confusa, ¿no te ha dejado esa impresión?
También he encontrado original el enfoque de la historia, con los dos diarios reflejando las vidas paralelas y solitarias de dos almas gemelas, la niña y la portera, que se llegan a encontrar, y la forma en que sutilmente se critican el elitismo cultural, la separación entre clases sociales y la dificultad para entablar relaciones personales entre personas de diferentes orígenes y estatus. Algunos capítulos no los he encontrado precisamente fáciles, especialmente cuando toca el tema filosófico, que me queda bastante grande...
Creo que ya han estrenado la película basada en el libro, pero no sé si también en España, ¿sabéis algo? Como obra de teatro yo pienso que resultaría, la veo incluso más que como película.

Bueno, hasta que haya un ratito: Ana Carmen

Carmen C. dijo...

Hola,

María, muchas gracias por decirnos lo de "La Mandrágora", algo es algo, a ver si vemos el reportaje de "Medea" y aunque sea un ratito, disfrutemos de algún momento de la representación. Espero, que el programa sea interesante, ahora que empieza la temporada otoño/invierno. Aquí, en Málaga, por ahora, el Teatro Alameda es el que ha anunciado las próximas obras (todas comedias, por cierto), entre otras:
-"Piedras en los bolsillos" (con Fernando Tejero y Julián Villagrán)
-"Una pareja de miedo" (de la que ya se habló en el blog)
-"39 escalones"
-"Glorious! La peor cantante del mundo"

Estoy a la espera de ver que ofrece el Teatro Cervantes. Ya os contaré.

Ana Carmen, me alegro que te haya gustado "La elegancia del erizo". Es verdad que se hace muy ameno, porque habla de sentimientos, de preguntas que nos hacemos, de la vida , de la belleza de lo cotidiano. Creo recordar, también, que la traducción en algunos párrafos era confusa, pero bueno, en general, me gustó cómo estaba contada la historia. Yo también me perdí un poco en la parte filosófica.

En cuanto a las lecturas de este verano, a ver si nuestras queridas Julia o Isa abren una entrada nueva y ya comentaremos, porque no me quiero enrollar mucho.

Besitos.
Carmen.

María del Aguila dijo...

Hola a tod@s:

Pues sí Ana Carmen por el título del artículo de Ángel García Vaquero "Traduciendo a Orton. Loot-El botín", parece que para él la traducción más idónea del título es ésta, 'El botín'. Y viste también cómo haciendo referencia a la versión libre que de la obra hizo Manuel Coronado, que él tituló, "La pasta", dice "que por fortuna, según mí criterio (el de Ángel García Vaquero), no se llegó a representar", ya que dicho título centra demasiado el móvil de los personajes en el dinero.

No he visto "Prick Up your Ears" así que no puedo opinar, ya comentaré algo si llega el caso, pero por lo que he leído de Orton, es absolutamente posible que diese esas respuestas y se expresase de ese modo sarcástico y mordaz porque entiendo que está claro que formaba parte de su carácter.

Carmen C. ya sé que no es mucho pero si entras en www.festivaldemerida.es/55.V1/videos/
MEDEA.html puedes ver algo de esta versión de "Medea" que han engrandecido Blanca Portillo, Pandur y Entrecajas, y en www.festivaldemerida.es/55.V1/videos/index-videos.html, también es posible ver algo de otras representaciones entre ellas, por ejemplo, de "Tito Andrónico" por la Compañía Animalario, o de "El evangelio de San Juan", que interpreta, para mí un maravilloso actor, Rafael Álvarez, 'El brujo'.

Hasta otra ocasión. Besos. María del Aguila.

Ana dijo...

!Hola!
También por Oviedo/Asturias están ahora dando a conocer la temporada de teatro de otoño. En Avilés se abre con un estreno nacional que me apetece muchísimo, “Por el placer de volver a verla”, con Miguel Ángel Solá y Blanca Oteyza (no sabía que Solá había tenido un accidente muy grave en 2006, del que afortunadamente se repuso y pudimos verlo luego en la tele en “Unidad Central Corporativa”). La comedia que comentas, Carmen C., “Piedras en los bolsillos”, se estrena a continuación, el 16 de octubre (a Juan Villagrán ya lo vi actuar en “La taberna fantástica” y tengo ganas de volver a verlo, a Fernando Tejero será la primera vez en persona). Hay mucho más: “Días de vino y rosas” –dirigida por Tamzin Townsend, cuyo “Un dios salvaje” me gustó mucho), dos obras de Ibsen dirigidas por Daniel Veronese, otra por Francisco Plaza sobre textos de Chéjov, algunas compañías asturianas... Ya os iré contando.
En Oviedo ha empezado la temporada de San Mateo, hasta finales de septiembre. Este año todas las obras son todas comedias. Ayer viernes se pudo ver la primera, “La abeja reina”. Y aprovecho para compartir con vosotros mis impresiones sobre ésta y algunas otras obras. Si no estáis de acuerdo o lo que sea, me comentáis lo que queráis.
A todos nos ocurre que a veces vamos al teatro movidos en principio por el interés de ver actuar a grandes actores y actrices conocidos y admirados. Me parece magnífico y justo que su buen hacer profesional atraiga el interés del público por disfrutar de su trabajo –ya no me parece tan bien si esa popularidad no viene respaldada por méritos profesionales, pero en fin, incluso así sirve para atraer a los espectadores y a despertar quizá en nosotros el gusanillo de ver más teatro. Lo que me ocurre en ocasiones es que salgo con la sensación de que las obras que representan les quedan muy por debajo de su categoría y poco aportan como textos dramáticos o como TEATRO.
Sé que puede haber opiniones muy distintas respecto a lo que es o ha de ser el teatro y no voy a pensar que yo esté en posesión de la verdad, pero me causa bastante pesar que grandes actores/actrices que, hasta cierto punto, se pueden permitir el lujo de “escoger” opten por obras como algunas de las que he visto últimamente. Tenerlos enfrente actuando es ya de por sí una experiencia gratificante, pero qué pena no llegar a más. Y lo que más me duele es no entender qué les hace decantarse por ciertas obras, si es que realmente les parecen interesantes -algo para mi incomprensible dado el bagaje cultural dramático de los propios actores y la talla de los directores y equipos que trabajan con ellos. Por otro lado, suelen ser obras que además vienen respaldadas por un gran éxito y críticas elogiosas allá donde se representan, lo cual me descoloca bastante.

“La Abeja Reina”, versión de Verónica Forqué (también protagonista, Flora Humble) del original de Charlotte Jones, con dirección de Miguel Narros, me ha pasado sin pena ni gloria. Forqué cuenta que hace 7 años que tenía ganas de montar esta obra, desde que se enamoró de ella en Londres, y llevaba todo ese tiempo esperando a tener la edad apropiada para su personaje. Después de haber leído esto, al verla me he quedado desconcertada. La he encontrado correcta, bien interpretada, pero cuando lees las maravillas que de ella se dicen en el programa de mano da la impresión de que se han equivocado de pieza teatral... Y el personaje interpretado por Juan Díaz –Félix Humble, hijo de Flora–, te quedas con la duda de si es un sabio loco, un joven algo corto de luces o un enfermo depresivo (parece ser que él y la obra entera son algo así como un Hamlet moderno, explica el programa...).
El público no aplaudió con mucho entusiasmo, con lo cual sales del teatro con una sensación de vacío horrible. Menos mal que esto no sucede muy a menudo, porque es un dolor ver que tanto esfuerzo e ilusión sobre el escenario reciben de los espectadores una respuesta tan fría. (SIGUE...)

Ana dijo...

(CONTINÚA el de antes) En el articulo de ABC que comentábamos el otro día se hablaba de “¿Estás ahí?” –con Mari Paz Sayago y Paco León– como comedia “desternillante”. Me pareció una obra durísima en escena para los dos únicos actores, que llevan a sus espaldas hora y media de trabajo verbal y físico extenuante –por fácil no la han escogido, está claro, y su interpretación es buenísima. Sé que mi sentido del humor es un tanto especial e igual por eso a mí me pareció tan “poco” desternillante. El autor y director, Javier Dualte, goza de un gran prestigio y esta obra en concreto ha sido un bombazo dentro y fuera de España. Si vais a verla me contáis qué os ha parecido.
Otro caso distinto es “La vida por delante”, porque aunque tenga toques de humor no es una comedia y, aparte de entretener, tiene otras pretensiones de las que quiero pensar carece “Estás ahí?” (no así “La Abeja Reina”). Es ese tipo de teatro donde tantos mensajes profundos se quieren lanzar y tantos temas universales tocar que lo que se consigue es “empachar” al espectador: amor, vejez, enfermedad, derecho a una muerte digna, soledad, malos tratos –asesinato incluso–, marginación, hermandad entre pueblos, respeto a las religiones... Hasta convertirse en la versión teatral en español, la historia ha seguido una larga trayectoria: novela original de Romain Gary, adaptación teatral de Xavier Jaillard y traducción de Josep Maria Vidal. La dirección es de Josep Maria Pou.
La interpretación de Concha Velasco es inmejorable. Su personaje abarca muchos matices, es lucido, y el público responde con los aplausos, la admiración y las muestras de cariño que una gran dama del teatro como ella se merece. Lo que no me cuadra mucho –dejando ya el pretencioso contenido de la obra a un lado, que puede agradar más o menos– es que puedan estar satisfechos del resultado en conjunto: la falta de consistencia como pieza teatral, lo ridículos que algunos personajes y diálogos resultan... No quiero desvelar mucho por si vais a verla. Un par de ejemplos nada más: el médico se preocupa por la salud de Madame Rosa machaconamente (un plasta que no se sabe por los sinsentidos que dice si es médico o un vecino loco), hasta que un día, estando la anciana muy enferma, sin que se sepa muy bien por qué y sin de pronto importarle lo que les pueda pasar, los deja abandonados a su suerte a ella y al chico a quien ella tiene recogido y cuida como hijo. El doctor aconseja que Mme Rosa vaya urgentemente al hospital por su problema de demencia o se morirá “a la de yas”, pero advierte que allí van a hacer que viva tiempo, aunque, eso sí, como un vegetal (no sé en dónde se habrá titulado ni qué hospital será ese tan raro!!!). El chico tiene 17 años y a esa edad todavía habla francés casi tan mal como su padre, que es árabe, pero con el que no tiene contacto desde los 4 años... ¿Nace la mente humana configurada genéticamente para hablar la lengua del padre biológico? (¡perdón por las ironías, no puedo evitarlo!)
Leyendo un poco sobre los montajes ofrecidos por el teatro Goya de Barcelona desde su reciente reapertura supe que “La vida por delante” fue el segundo, tras “Los chicos de historia”. He visto las dos y, si “La vida por delante” me defraudó, “Los chicos de historia” –de Alan Bennett, traducida, versionada, dirigida y protagonizada por Josep María Pou, también director artístico del teatro–, me horrorizó. Pou comentaba que el Goya quiere recuperar el esplendor que tuvo entre 1916 y 1932, cuando la Xirgu estrenó “Mariana Pineda” y Gardel cantó sus tangos. Por el éxito de ambos títulos en Barcelona y en su gira por otras provincias parece que lo está consiguiendo: llenazo hasta la bandera y aplausos interminables. Por desgracia para mí, no es el teatro que, dada la trayectoria de Pou y los actores y equipo de los que se rodea, pensé me iba a encontrar.

Ya no os aburro más con mis cavilaciones.
Besinos y hasta pronto: Ana Carmen

María del Aguila dijo...

Hola a tod@s:

Hoy para hacer un poco de historia sobre "Medea" en el Teatro Romano de Mérida. He leído que el 18 de Junio de 1933 Margarita Xirgu inauguró el Teatro Romano de Mérida con la "Medea" de Séneca, en traducción de Miguel de Unamuno.

Cuentan que años antes viajando la actríz por Extremadura, se encontró por casualidad con la ruinas de este Teatro y que desde entonces quiso utilizarlas como un espacio para la representación teatral, sólo que no encontraba el apoyo económico ni el permiso del Estado para que así sucediese.
No fué hasta los años treinta, cuando Fernando de los Rios llega al Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, cuando este Teatro deja de ser un mero aliciente turístico para Mérida y se convierte en un espacio escénico. El ministro al parecer pide proyectos a autores, artistas plásticos y conoce a, según cuentan, la fogosa Margarita Xirgu. A ella le propone que estrene en este Teatro Romano algún texto trágico de Séneca.

Es así como la Xirgu, ve que sus deseos se van a convertir en realidad. Sín dilación se acerca al estreno de "El Otro" de Miguel de Unamuno y al autor le habla de la "Medea" de Séneca, cosa a la que Unamuno presto responde y en dos semanas ya tiene lista, la traducción, que no la versión, de la obra.-Aunque no llegaron a tiempo del estreno los versos que D. Miguel compuso para que Oscar Esplá le pusiera música para los coros, quedando inéditos practicamente, según parece, hasta 1998-.

En aquella ocasión, Bartolomé Pérez Casas se puso al frente de la Orquesta y Coros en el montaje de "Medea". El personaje de Jasón lo interpretó Borrás, con quien Margarita encabezaba la compañía; su hermano, Miguel Xirgu, se encargó del vestuario y de los bocetos del carro de Medea y la dirección corrió a cargo de Rivas Cherif.
Esta puesta en escena parece ser que abrió en España la posibilidad de la representación de los textos clásicos al aire libre, así que a ella le debemos todo lo que, afortunadamente, ha venido después.

Aquella "Medea" de 1933 tuvo un éxito tremendo, el cual ha llegado hasta nosotros, como también las palabras que Unamuno dedicó a la intérprete han quedado reflejadas en la prensa: "... pero el suceso mayor se ha debido a la maravillosa y apasionada interpretación escénica de Margarita Xirgu, que en este atardecer ha llegado al colmo de su arte".

Y después de estas "evocadoras líneas", un buen sábado para tod@s. Un beso. María del Aguila.

Ana dijo...

¡Hola otra vez!
Interesantes los orígenes de “Medea” en Mérida, María. Qué pena no haber estado ni este año para recibir a la maravillosa Medea de Blanca Portillo ni el pasado en el adiós de la también gran Medea que fue Nuria Espert. ¡Qué bonita esa foto de ambas con en el mismo gesto de Margarita Xirgu, cuya imagen se ve detrás de ellas, ¿verdad?

Aunque ahora mismo no en “Medea”, tenemos la suerte de poder disfrutar de su gran valía como actrices en otros trabajos. Seguro que tenemos un montón de oportunidades de ver a Blanca en televisión, cine, teatro... siempre está espectacular. Y en cuanto a Nuria Espert, a ver si surge alguna oportunidad de verla: en “La casa de Bernarda Alba” que se estrena dentro de unos días, quizá... ¡crucemos los dedos!

Hasta otro momento. Un beso: Ana Carmen

Mª Angeles dijo...

Buenas tardes a todos

Gracias Miguel, muchas gracias por tu entrada.
Le pones pasión a todo lo que escribes y esa pasión nos la transmites, y de que manera, a todos nosotros.
He visto Medea a traves de tus palabras.

Besos

Mª Angeles

vane dijo...

muy buenasssss:

Q tal estamos???

Yo muy contenta,ya q hemos tenido la suerte de tener esta mañana como invitado en Vitoria al actor y director Tim Robbins,ha venido a presentar la obra de teatro "1984",q se representará en Vitoria en Octubre.
Por lo q he visto en television de la presentación,Tim es un genio del teatro,contaba cosas muy interesantes.

Esta noche estará de invitado en el programa de Buenafuente,hablará de la obra.Un tipo muy ocupado,joe esta mañana en Vitoria y esta noche en Barcelona,lo q hace los aviones,leches!!

Un saludo y cuidaros