jueves, 8 de octubre de 2009


Los adulterios de la abeja reina

Entre toda la oferta teatral que hay ahora en cartelera, podemos encontrar dos obras cuyo nexo principal es una veterana actriz de cabello rojizo y mirada inocente que se ha embarcado en dos proyectos muy diferentes.

Verónica Forqué siempre ha admirado la obra de Woody Allen y, cuando se le presentó la oportunidad de dirigir una de sus obras, no se lo pensó dos veces. Adulterios reúne todo lo que nos divierte de Allen y le hace único: amor, infidelidad, conversaciones filosóficas, psiquiatras más paranoicos que sus pacientes, toneladas de sentido del humor y el marco incomparable de Nueva York. La historia comienza presentándonos a Phyllis (María Barranco), una reputada psiquiatra de Manhattan que descubre la infidelidad de su marido. Cita a Carol (Miriam Díaz-Aroca), su mejor amiga, para hablar del tema, comienzan a salir secretos a la luz y, cuando aparecen sus respectivos maridos, la trama se enreda hasta la locura, sin dejar que el público respire entre una carcajada y otra. Resultando muy efectivos los cinco actores, María Barranco brilla especialmente, como gran embajadora del sentido del humor que es desde que la conocemos. Y mención aparte para Fermí Herrero (Howard) por encarnar al divertidísimo y entrañable personaje en el que vemos reflejado al propio Woody Allen.
Sin duda, esta obra divierte y entretiene hasta al más reacio a la risa. Altamente recomendable.

Por otro lado, Forqué se ha aventurado a versionar Humble Boy, un texto de la actriz y dramaturga Charlotte Jones, que aquí ha pasado a llamarse La abeja reina. Hace siete años, vio esta obra en Londres, le encantó y quiso interpretar a la protagonista en nuestro país pero, por cuestiones de edad, el proyecto se demoró hasta ahora, contando con Miguel Narros como director.
Flora Humble es la abeja reina sobre la que revolotean los demás personajes de esta shakesperiana historia. Se ha quedado viuda pero tiene a Angelita (Marta Fernández Muro) y a Luis (Miguel Rellán), una amiga y un amante incondicionales que le endulzan la vida sin necesidad de saborear la miel que generaban las abejas de su difunto marido y que ahora quiere exterminar. Su tranquilidad se trunca con el regreso de su hijo Félix (Juan Díaz) un joven profesor universitario en plena crisis que sólo se defiende hablando de astrofísica, campo en el que ha volcado su vida para huir de los fantasmas del pasado. El diálogo entre ambos no les lleva a ningún lado, sólo a lanzarse reproches el uno al otro. Él se desahoga hablando solo o con el jardinero (Juan Carlos Sánchez) que no pierde la sonrisa y le alienta a ver las cosas de otra forma. Ella disfruta dejándose querer por Luis y minando la autoestima de su insegura amiga. Pero no se conforma con ello y decide reunirlos a todos, incluyendo a la hija de su amante, Rosie (Alba Alonso), con la que su hijo tuvo una relación años atrás y que tiene más de un tema que resolver con él.
La trama deriva más en el drama que en el humor, aunque tiene varios momentos divertidos, sobre todo gracias a Miguel Rellán. Muy bueno el trabajo de todo el elenco pero le falta algo a la obra, no sabría decir qué pero se hace rápida y lenta a la vez, es dramática pero no lo suficiente, tiene humor pero no el necesario para contrastar con la tensión del argumento, provoca una sensación extraña y algo desasosegadora. Aún así, yo la recomendaría por ver la maravillosa puesta en escena, el buen hacer de los actores y la sorpresa final de la historia.

22 comentarios:

Amalgama dijo...

Gracias por tu recomendación. Esta vez sí podré acceder a ver La abeja reina (normalmente sólo puede disfrutar de las obras que nos anuncias leyéndoos, pues no todas llegan a todos los sitios), pues está incluida en la programación del Teatro de mi ciudad. También he seleccionado Los chicos de Historia, con José María Pou.

Aún no me he decidido y no sé si iré a ver 39 escalones con Gabino Diego, espero que alguna me aconsejéis al respecto.

Otra que también ha "caído" es Días de vino y rosas, con Carmelo Gómez y Silvia Abascal. Ésta no está programa en mi ciudad, pero creo que merecerá la pena moverse un poco para disfrutarla.

Gracias por tu crónica.
Un abrazo

marga dijo...

Ohh Charlotte,

gracias por tus siempre tan acertadas recomendaciones teatrales.
Había leido sobre esta obra,definida por Narros " como una comedia muy inglesa,absolutamente inglesa ".

En Madrid ya esta programada a partir de enero.

Un saludo

marga
madrid

Ana dijo...

Hola a todos. Hola Charlotte.
Sabíamos que ibas a hablarnos de algunas obras teatrales que habías visto recientemente y, qué casualidad, una de ellas la he visto, “La Abeja Reina”.

“Adulterios” no he podido verla todavía y no sé si tendré oportunidad. Verónica Forqué me parece estupenda, y también María Barranco, aunque a ésta última nunca la he visto en teatro. Me encantaría encontrarme con el Woody Allen “de siempre” en esta versión teatral de “Adulterios”, con estas nuevas caras españolas y de la mano de tan buenos actores.
Comentas, Charlotte, que es una obra muy divertida, lo cual es un puntazo porque no se prodigan mucho las buenas comedias (muchas sí, pero buenas no tantas). Se agradece reírse un rato como dios manda. De entre las últimas comedias que he visto desde el verano, me quedo con el humor de “Un dios salvaje”. Ya os había contado que de casi todas las demás se podía decir lo mismo: un trabajo muy bueno por parte de los actores pero obras que realmente dicen poco y tampoco logran hacen reír de verdad a los espectadores.
Por cierto, parece ser que después de “Vicky Cristina Barcelona” la última de Woody Allen, “Si la cosa funciona”, vuelve a ser una película al puro estilo Allen. Hay quien dice que sus temas están ya muy vistos y que la película es más de lo mismo de siempre pero con menos calidad. Yo no la he visto aún, pero espero encontrar un hueco, y no me importa realmente que vuelva a sus andadas en N York y a sus típicas paranoias....

Respecto a “La abeja reina”, ya os comenté algo cuando la vi el mes pasado. Básicamente estoy de acuerdo contigo, Charlotte: la obra no me disgustó en conjunto, pero tampoco me convenció.
Me encantó disfrutar de la magnífica actuación de los actores y actrices: Verónica Forqué, Marta Fernández Muro y Miguel Rellán fundamentalmente. También me gustó la joven Alba Alonso, en un papel muy diferente al de hace unos meses en el Don Juan de L´Om Imprebis. Quien menos me atrajo fue Juan Díaz, seguramente por el personaje que interpretaba, Félix Humble, una mezcla entre loco plasta y eminencia de la astrofísica muy poco creíble que a mí no me despertó ninguna simpatía.
No recuerdo ahora exactamente hasta qué punto me “desahogué” tras mi primera impresión al ver la obra, aunque creo que mi apreciación fue y sigue siendo un poco más negativa que la de Charlotte. El que se puedan establecer paralelismos entre los personajes de “La abeja reina” y los de “Hamlet”, y que en concreto Félix Humble tenga reminiscencias de Hamlet (su nombre por ejemplo, Humble, así lo indica) no creo que aporte nada significativo. Miguel Narros destaca en el programa de mano este aspecto de la obra como uno de sus grandes valores, en cuanto a contenido y riqueza literaria que a su modo de ver entroncan con la gran literatura dramática inglesa. Sí que las situaciones planteadas en la obra recuerdan y mucho a las de “Hamlet” (una madre adúltera, un amante que ha tomado el puesto del padre recientemente fallecido, un hijo presuntamente loco, etc.), pero no veo que este paralelismo se traduzca en la obra en un texto y una trama interesantes, ni que en modo alguno rinda homenaje a Hamlet mediante estos personajes trasladados a la época actual sin demasiada personalidad, originalidad ni atractivo, en mi opinión.
Las críticas recibidas por la obra original en inglés de Charlotte Jones fueron buenísimas y ha obtenido un montón de premios de la crítica y del público (Critic´s Circle Theatre Award, People´s Choice Best New Play Award, etc.). Al salir del teatro recuerdo que pensé: ¿qué será lo que Verónica Forqué vio en esta obra para enamorarse de ella de tal modo que lleva años esperando el momento de hacerla? ¿Qué será lo que tantas personas han visto en ella en Inglaterra? Ahí es donde se me rompen los esquemas y siempre pienso que por fuerza tiene que haber mucho que se me ha escapado o no he entendido bien, y por eso no me ha entusiasmado como se supone debería hacerlo. SIGUE

Ana dijo...

Resumiendo: Como obra me ha parecido más bien floja, que no logra conectar del todo con el público ni transmitir emoción, con pretensiones intelectuales que se quedan en palabrería hueca. Se echa en falta más humor, y el que tiene es a veces tan facilón y previsible (como la “sal” en la vichisoise) que da lástima.
La puesta en escena me pareció bonita y correcta, pero no más. La escenografía de Andrea D´Odorico me resultó más atractiva en "Tantas voces", por ejemplo, que aquí. La iluminación correcta, pero sólo eso. La música apropiada pero tan poco original... además de recurrir a ella en exceso, para mi gusto. Cuidado y favorecedor el vestuario de Forqué, muy en su estilo.
O sea, que creo que lo que realmente merece la pena de “La abeja reina” es el buen trabajo de los actores. Sin su buen hacer, creo que la obra se quedaría en nada.
No sé la acogida que estará teniendo esta versión de Forqué/ Narros en su gira. En Oviedo el público respondió “regular” solamente, pero sólo esta referencia no es muy significativa. ¿Qué tal los espectadores en Madrid, Charlotte?

Amalgama, el mes que viene espero poder ver “Días de vino y rosas”. Hasta entonces no te puedo contar nada, aunque, como tú, pienso que va a estar muy bien. “39 escalones” no está anunciada por aquí esta temporada. De “Los chicos de historia” ya hablé en alguna ocasión, y aunque poco creo que demasiado; no sé hasta qué punto soy objetiva con Pou y sus montajes, así que ya nos contarás tú cuando la veas.

Mañana se abre la temporada de otoño en el Palacio Valdés con el estreno absoluto de “Por el placer de volver a verla”, de Michel Tremblay, con dos actorazos: Miguel Ángel Solá (“Desaparecida”, UCO) y Blanca Oteyza. ¡Qué emocióoon!! La dirección es de Manuel González Gil, al igual que en su anterior obra, “Hoy: El diario de Adán y Eva de Mark Twain”, que estuvo diez años en cartel en España, Argentina y Uruguay.
Solá explicaba hoy en la prensa que la obra “habla de las cosas importantes que dan sentido a la vida y de las razones por las que merece la pena vivir”. Y no sé por qué me da la corazonada de que esta vez lo que voy a ver va a superar con creces a cuantas cosas buenas puedan decir de la obra los actores o el director.
Espero salir extasiada y flotando entre nubes ;) Ya os diré.

Hasta pronto. Abrazo: Ana Carmen

María del Aguila dijo...

Buenas noches:

Ciertamente estas dos obras que hoy traes a tu entrada, Charlotte, nos pueden servir para apreciar el talento, ya conocido, de Verónica Forqué en su doble faceta, ésto es, como directora y como actríz. Por otro lado hay muchos buenos actores, en ambas, como para disfrutar tanto de "Adulterios" como de "La abeja reina", por eso me parecen muy interesantes y aptas para el disfrute las dos funciones, cada una a su modo.

Como ya dije en otro comentario, por aquí ya pasó "La abeja reina", ¡y se me escapó!, ¡qué se le va a hacer!, con respecto a "Adulterios", por el momento no está anunciada por estas tierras, ... ¡así qué ...!, sólo me queda dejar este enlace, que he visto, como botón de muestra:
http://www.rtve.es/mediateca/videos/20090819/
llega-madrid-obra-teatral-adulterios/569578.shtml.

Un beso. María del Aguila.

PD- Gracias Charlotte por acercarnos en esta ocasión al teatro.

Ana dijo...

¡Hola! Os dejo unas líneas con mis impresiones sobre “Por el placer de volver a verla”.
Como os anuncié el otro día, el viernes fue el estreno en el teatro Palacio Valdés, sin apenas un asiento libre y con esa especial expectación que entre el público se respira en los estrenos. Miguel Ángel Solá es un actor muy querido y respetado, y el recuerdo de la noche de su anterior estreno y grandísimo éxito, “Hoy: `El Diario de Adán y Eva´, de Mark Twain”, flotaba en el ambiente. De nuevo Solá compartía escenario con su mujer, Blanca Oteyza, y como director repetía Manuel González Gil. Los tres “amigos para siempre”, en palabras de González Gil, desde los sólidos lazos creados entre entre ellos a raíz de la creación conjunta de “Hoy: `El Diario...”

“Por el placer de volver a verla” es una obra del novelista y dramaturgo canadiense Michel Tremblay. Otra vez actores y director han colaborado estrechamente en la adaptación del original, a partir de la traducción de Pablo Rey, para poner sobre el escenario una nueva muestra del teatro que les gusta y quieren hacer llegar al público, un teatro “sencillo, comunicativo, con el mínimo de artificio posible”, comenta González Gil.

Solá explicaba que en los personajes que interpreta en la televisión siempre da vida a persoanajes de sangre fría, que limitan sus emociones, cuando lo que a él verdaderamente le gusta es transmitir directamente a los espectadores, conmoverles, hacer que escuchen sus sentimientos y que disparen sobre los actores su propia historia... De ahí que se haya involucrado en estos dos últimos proyectos como productor además de actor.
Muy valiente y honrada esta postura de Solá respecto al teatro, en mi opinión, pues ha decidido arriesgar a cambio de sentirse a gusto y en paz con lo que hace y de poder transmitir a los espectadores su forma de entender y disfrutar el teatro. No sé si recordáis que Solá tuvo un grave accidente cuando la gira de “Hoy: `El Diario...” estaba en pleno éxito; las ilusiones puestas en la obra, que estaba gozando de una acogida inusual entre el público, se truncaron de golpe. Solá afirma que el accidente dejó en él secuelas físicas de las que, tras tres años, aún no se ha recuperado, y que si una vez pensó que con la anterior obra llegaría a retirarse de la escena, hoy ha puesto en esta nueva pieza su ilusión sabiendo que quizá sea, esta vez sí, la última que interprete en un teatro.
Admirable voluntad la de Solá y un motivo para agradecerle aún más que nos deleite sobre un escenario que, por simple o vacío que esté, él llena con su sola presencia y su elegancia. Es un señor del teatro que lleva la interpretación en la sangre.

Blanca Oteyza maravillosa. Seduce, cautiva en su papel de Naná, madre del Miguel personaje, un reconocido autor y dramaturgo que rememora sobre las tablas del teatro algunos de los momentos compartidos con su madre en su niñez y juventud. Miguel siente, llora y ríe trayendo a la realidad esos instantes ya pasados y haciendo posible en cierta manera que, a través del recuerdo, su madre ya desaparecida vuelva a la vida en el escenario, en ese otro lado del teatro que tanto amaba pero que nunca llegó a pisar en vida. La necesidad que el protagonista siente de “volver a ver” a su madre lleva a que su deseo se haga “realidad” en la ficción, y que así pueda agradecerle tanto el amor por el teatro que le inculcó como la sabiduría que como madre le transmitió para defenderse en la vida.
El escenario sencillo, reducido a lo esencial pero adecuado, con el complemento de la iluminación, la música y el precioso vestuario de Naná, para recrear la ambientación íntima que la obra necesita. La escenografía es de Miguel García de Oteyza, hermano de la actriz, aunque cuentan que también hubo intercambio de ideas y consenso entre todos en este sentido.
(SIGUE)

Ana dijo...

Creo que merece la pena ver “Por el placer de volver a verla”. Por la maravillosa interpretación, por la sensibilidad y belleza que los diálogos encierran en su sencillez –casi toda la obra es texto, apenas acción–, por el humor blanco, ternura y sentimiento que impregnan los encuentros entre los dos personajes... Me ha parecido una obra original e imaginativa y un montaje muy cuidado; un teatro “diferente”, que derrocha sentimiento sin caer en la sensiblería y cuyo mensaje puede agradar a personas con gustos teatrales muy diferentes.

Tengo que reconocer así todo que la obra no llegó a entusiasmarme ni a emocionarme como pensé iba a hacerlo al comenzar la función, y me da pena que así sea. Quienes habían visto “El diario...” no podían evitar compararla con aquella, pero es que obras tan redondas y perfectas como se comenta que fue “El diario...” no es fácil conseguirlas... (no sé si algun@ la veríais hace unos años).

Os dejo las fechas de las próximas funciones, por si os animáis a pasar una velada agradable con “Por el placer de volver a verla” y a disfrutar del trabajo y la entrega de estos increíbles actores y de su director, que bien se lo merecen:
Logroño (11 de octubre), Málaga (16 y 17 de octubre), Vitoria (31 de octubre), Vigo (6 de noviembre), Pontevedra (7 de noviembre), Las Palmas de Gran Canaria (13, 14 y 15 de noviembre), El Puerto de Santa María (17 de noviembre), Cáceres (24 de noviembre), Badajoz (9 de diciembre), Valladolid (11, 12 y 13 de diciembre), Salamanca (15 y 16 de diciembre), Alicante (18, 19 y 20 de diciembre), Bilbao (8,9 y 10 de diciembre) y Madrid (a partir del 18 de enero).

Perdón por la extensión. Un beso: Ana Carmen

Charlotte Vale dijo...

¡Buenos tardes, gente!
Gracias, como siempre, a vosotras por vuestros comentarios (prohibido pedir disculpas por extenderse).

Es complicado ver lo que los demás recomiendan, tenéis razón, yo también me pierdo obras que leo por aquí porque no es fácil desplazarse si nos pasan por nuestra ciudad. María, tenemos que estar alerta para que no se nos escape nada, jaja, a mí también me ha pasado alguna vez.

Como habréis deducido, al decir en la entrada sobre arte que pude ir al teatro en Madrid y por el comentario de Marga de que “La abeja reina” se podrá ver allí a partir de enero (espero que la disfrutes), “Adulterios” la vi en la capital y “La abeja reina” en Granada.

Me encantaría ver “39 escalones” con Gabino Diego. ¿Se supone que la historia es la del film de Hitchcock? ¿Cómo se representa una fuga en unos pocos metros cuadrados?

¡”Días de vino y rosas” con Carmelo Gómez y Silvia Abascal! Cruzo los dedos para que pasen por aquí también. Amalgama, ojalá puedas verla y, ya sabes, ávidos de información estaremos por aquí.

Y de “Por el placer de volver a verla” sólo diré que... ¡quiero ver a Solá sobre las tablas! Me encanta este actor y lleva tantos años metido en teatro que debe desenvolverse como pez en el agua. Una pena que ese accidente le haga dejar esta faceta en breve... Gracias por tu crítica, Ana, lástima que no pase por aquí pero siempre queda Madrid, si se puede ir en esas fechas, claro.

Ana, por favor, haz lo que sea para ver “Adulterios”, verás qué divertida es y lo bien que se desenvuelven todos al final cuando la historia se enreda al más puro estilo Allen. Es algo parecido al surrealismo de “Un dios salvaje” (me quedé con ganas de verla de nuevo), así que te gustará sin duda.
Estoy ilusionada con la posibilidad de que sea cierto que su última película es un retorno a su estilo de siempre, porque se estaba perdiendo y yo, a pesar de mi admiración por Javier Bardém, ni siquiera he visto “Vicky Cristina Barcelona” porque intuyo que no vale la pena y estoy saturada ya de tanta Cruz y Johansson que no me dicen nada, aunque Almodóvar y Allen las tengan como centro de sus respectivos universos hoy en día. A ver si logro ver “Si la cosa funciona” esta semana y merece dedicarle una entrada.

Volviendo a “La abeja reina”, yo también creo que no tiene ningún atractivo Félix Humble y eso desmerece un poco a Juan Díaz al que, por cierto, no he visto nunca con un personaje interesante. Desde luego, es incomprensible que haya tenido unas críticas tan buenas pero, como tú dices, Ana, a lo mejor se nos escapa algo. Lo bueno es que el final sorprende (o al menos a mí que pido algo original en cada historia porque no puedo soportar historias excesivamente previsibles). Como decía antes, esta obra yo la he visto en Granada y los aplausos fueron mucho menos efusivos y entusiastas que otras veces. No sé cómo reaccionarán los madrileños que van más asiduamente al teatro.

Ana dijo...

¡Hola peña!
Estoy de acuerdo en lo difícil que es seguir la pista a las obras de las que oímos hablar y que nos recomendamos en el blog... A veces pasan muchos meses desde que pasan por una ciudad hasta que llegan a otra y como, al menos aquí, la programación se anuncia al comienzo de temporada, muchas veces no tienes ni idea si vas a poder ver una obra o no en tu ciudad dentro de tres o cuatro meses. Yo llevo un “cocris” (como decían los Serrano) mental y siempre tengo miedo de confundir fechas con las programaciones que intento compaginar de Oviedo, Avilés, Gijón y algunos sitios más. Por ejemplo, ayer estuve en el teatro en La Felguera y me llevé dos agradables sorpresas: vienen mis admirados El corsario con “El caballero de Olmedo” (había consultado la web de la compañía cuando el Festival de Olmedo Clásico a ver si venían y no ponía nada, supongo que fue un arreglo posterior) y vuelven Teatro del Noctámbulo con “El hombre almohada”. Esta última lleva mucho tiempo en cartel pero, por dios, repito una vez más: si todavía estáis a tiempo porque pase cerca de vosotros no desaprovechéis la oportunidad de ver esta maravilla de obra y de interpretación, redonda como pieza teatral, PEFECTA para mi gusto.
Ya os había comentado que desde que vi “El hombre almohada” hace meses me aficioné a la lectura del autor, Martin Mcdonagh. Todas sus obras me han encantado, y también la película “En Brujas”. El viernes en La Mandrágora salió una escenita de “The cripple of Inishmaan” –maravillosa también- en Dublín, tal cual me la había imaginado. Ni que decir hay que he rastreado internet a ver si había en cartel alguna obra de Mcdonagh por algún lugar no muy lejano y sí que me he encontrado con una, “La reina de la belleza de Leenane”, pero ¡en Sevilla! Aunque sólo la tengo en la imaginación, sería un sueño poder verla representada. Sin embargo, quizá ésta en concreto (fue su primer gran éxito, 1ª parte de la “Trilogía de Leenane”) sea una obra que a algunas personas podría resultarles dura y tengo un poco miedo de recomendarla y que salgáis del teatro con el corazón encogido (María del Águila, pienso en ti).
A pesar de que la dureza es un rasgo común a todas las obras de Mcdonagh, al leer las más recientes, como “The Pillow Man” y “The Cripple...”, también “In Bruges”, me ha parecido que ha sabido darles el toque justo dando un punto un poco más tierno a los personajes. Sin perder su sello de identidad como autor, de esta manera las historias creo que llegan a un público más amplio. Ya sabéis, si veis anunciada alguna obra de Mcdonagh, ¡avisadme, por favor!
Sí, Charlotte, yo también me moría de ganas de ver a Solá en persona sobre las tablas. Estaba nerviosa el pasado viernes con el estreno, como una cría. Es que tiene algo que lo hace especial, no me digáis... De momento, las fechas que se anunciaron para la gira fueron las que os dejé, pero igual se amplían y pasan por Granada...
También yo espero como agua de mayo por “Dias de vino y rosas”, porque me parece que la obra va a estar genial y los actores..., pues me chiflan.
Intentaré ver “Adulterios”, Charlotte. Sigue en Madrid hasta fines de noviembre, pero igual ya es el fin, porque llevan año y pico. Me apetece mucho después de tu recomendación, porque estoy segura que me va a encantar. Si puedo acercarme a Madrid a ver una obra, escogeré ésta, porque tengo la esperanza de que “El pez gordo” y “Ser o no ser” pasen por aquí ya que se han estrenado –o casi– en Madrid y me imagino que tienen prevista gira –espero no equivocarme.
Perdón por el lapsus de preguntarte por la reacción del público ante “La abeja reina”, Charlotte, cuando Marga nos acababa de contar que se vería en Madrid a partir de enero. Estoy de acuerdo, original y sorprendente el final de la obra, muy bueno.
Y desde mi punto de vista, no os perdéis nada si no habéis visto “Vicky, Cristina...”. Yo fui por eso del rodaje en Oviedo y Avilés, pero la verdad es que me pareció bien sosa.
Un beso y buen lunes: Ana Carmen

Laura dijo...

¡Hola a tod@s!

Charlotte, yo sí he visto "los 39 escalones" y te puedo asegurar que con cuatro actores se puede representar una fuga, una persecución en un tren, un viaje de Londres hasta Escocia y estancias en diferentes lugares como una granja o un hotel, además de asistir a representaciones en un teatro.

Lo que no voy a desvelar es cómo.

Un saludo,
Laura

María del Aguila dijo...

Hola a tod@s:

La verdad es que el próximo viernes tendría ocasión de ver "El hombre almohada" representado por Teatro del Noctámbulo, pero a estas alturas aún no he decidido si acudir o no. El motivo es que sé que la obra trata un tema bien duro, ya conocemos que Martin McDonagh cultiva la "vertiente extrema del teatro de la crueldad", denominada 'In-yer-face', y por otro lado que el buen hacer de la compañía que representa la pieza me hace saber seguro que podré verla y vivirla de un modo tan real que temo pasar un "mal rato", aunque disfrute de una interpretación fantástica, de la que he podido ver una pequeña muestra en youtube.
No obstante veo tu entusiasmo Ana Carmen con este autor y su obra y con Teatro del Noctámbulo y ésto influye en que todavía esté indecisa.
En fín, tengo aún varias noches para consultarlo, con "la almohada", precisamente.

Con respecto a "La reina de la belleza de Leenane", del mismo autor, será la compañía de Gloria López la que la estrenará en Sevilla, será estreno nacional, y habrá ocasión de verla del 29 al 31 de Octubre. La dirección está a cargo de Álvaro Lavin y los intérpretes serán: Maite Brik, Gloria López, Chema del Barco y Juan Vinuesa.

Bueno dos obras de Martin McDonagh que en un corto espacio de tiempo pasaran en Sevilla, a ver qué sucede.

Un beso. María del Aguila.

Ana dijo...

¡Hola! Ana Carmen otra vez.
María, comprendo tu indecisión, ir o no ir a ver “El hombre almohada”. En mi caso, cuando fui lo hice por curiosidad de ver algo del autor, aunque también acudí con algo de miedo ante qué me esperaba en aquel teatro. Lo poco que sabía sobre Mcdonagh era que sus textos se caracterizaban por su dureza, crueldad y violencia llevadas al extremo. No esperaba llevarme la sorpresa que me llevé, porque sí es cierto que el tema central de la obra es durísimo –el maltrato infantil–, y también resultan impactantes otros temas que subyacen, pero nada en la obra es gratuito. Por mucho horror que se muestre, se narre o se intuya hay otro tanto de belleza, de esperanza, de delicadeza y de poesía. Con toda su crudeza, es un texto tan hermoso que da escalofríos.
Denis Rafter, director de esta versión de Teatro del Noctámbulo, comenta en el programa de mano: “No maten a los mensajeros, que en este caso somos nosotros, pues sólo somos comediantes que ponen un espejo frente a la naturaleza”.
A la vez que un reflejo de la realidad, la obra es una denuncia de la misma, un grito a favor de los niños víctimas de la violencia y la crueldad. De principio a fin la obra sorprende, sobrecoge, emociona, enternece... Y los inesperados acontecimientos cerca del final de la misma por un momento hacen olvidar el horror para esbozar una sonrisa...
José Vicente Moirón comentaba que comprende y respeta que algunas personas puedan sentir la necesidad de salir de la sala durante el transcurso de la obra, pero que no es algo frecuente.
También explicaba Moirón en una entrevista que el teatro debe ser plural, y ellos quieren ofrecer al público la oportunidad de optar por este teatro de género social, aun sabiendo que la venta de un espectáculo de estas características no es fácil.
Sobre Teatro del Noctámbulo, que surgió en 1994 de la colaboración entre José Vicente Moirón Moirón y Leandro Rey y de su deseo de llevar a cabo proyectos que no les llegaban como actores y les apetecía hacer, os copio unas palabras de Moirón: “Una compañía que monta de manera puntual, no tiene grandes repertorios... Nos enamoramos de un proyecto, le dedicamos un año en la preproducción, luego lo elaboramos y le damos dos, tres años de vida, lo que el mercado quiera darnos. Así funcionamos y ésa es nuestra manera de ver el teatro... (...) El objetivo de Teatro del Noctámbulo siempre es el teatro contemporáneo y poner en escena textos que conmuevan las conciencias y que a la gente le haga reflexionar... Sí, es cierto que es una paradoja... se dice eso de `no hay textos interesantes, nuevos, originales...´ y cuando se pone un texto original como es éste, nos encontramos muchas veces con ese “stop” a la hora de poder distribuirlo, porque hay cierto miedo a que este texto se ponga en los teatros, a que la gente salga incómoda de la butaca y es de lo que se trata...”

Bueno, pues nada más sobre ellos (por ahora, que soy muy pelma).
María, si te decides a ver una de las dos obras y dudas entre ambas, te diría que “La reina de la belleza de Leenane” a mí me resultó al leerla aún más dura e inquietante, no porque el tema en sí sea más crudo que el de “El hombre almohada” sino por la forma de tratarlo.
Estreno de lujo el de “La reina...”, María. A ver si cuentan algo de por dónde se van a mover tras el estreno, que me muero de ganas. En algún sitio leí hace unos días que era la primera vez que se representaba en España, pero me parece que no es así, pues había leído que hubo una versión de Mario Gas hace unos años que incluso obtuvo un premio Max. También se estrenó en catalán. Las otras obras de Mcdonagh que yo sepa aún no se han estrenado en España, aunque sí algunas de ellas en Mejico y Perú. Yo a la espera de que alguien se anime pronto...

Bueno, un abrazo y hasta otro momento: Ana Carmen
PD. ¿A “Los 39 escalones” le quedará algo de gira o estará ya acabando? No he encontrado información. Soy una envidiosa y cuando comentáis cosas buenas de una obra siempre se me antoja verla... ;)

Ana-Bcn dijo...

Al igual que Marga, yo también tengo que decirte:

Ohhhhhhh Charlotte. Muchísimas gracias por esta entrada, me ha encantado.

Yo no he tenido tanta suerte como tú, y no he podido ver ninguna de las dos obras, pero me gustaría muchísimo.

Eso sí, exactamente dentro de un mes (14 de noviembre), iré a ver "La vida por delante" cuya protagonista es Concha Velasco. ¡¡Ya tengo las entradas y unas ganas de verla increíbles!!

'La vida por delante' es la historia de los marginados explicada a través de los ojos de Momo, un niño árabe que vive en la pensión de la señora Rosa, una superviviente de Auschwitz, exprostituta de 69 años (la misma edad que Velasco) que acoge hijos descarrilados en un suburbio de París. El texto nos describe un sórdido mosaico humano donde Momo hace su aprendizaje vital. Con su registro adolescente denuncia el racismo y el materialismo y hace una reflexión sobre la vejez, la soledat, la eutanasia.

¡¡Hasta pronto!!

Sus dijo...

Hola Charlotte Vale,

Aunque no he visto la obra que mencionas y creo que me resultará difícil verla a no ser que llegué a nuestra zona, te agradezco la recomendación y la exposición hecha desde tu punto de vista. Me ha parecido una buena crítica.

Por mi parte recomiendo, porque tuve la oportunidad y la fortuna de verlas hace poco:

- El pez gordo (la vi con las Comanches): Con un magnífico Toní Cantó que representa con su personaje el conocimiento y es quien, para mi gusto, da más agilidad y ritmo a la obra. Junto a él actúan Helio Pedregal (que también borda su papel de persona desencantada y cínica) y Bernabé Rico (personaje con una visión más idealista de la vida, que al principio lo vi poco natural pero poco a poco se fue metiendo más en el papel).

- 39 escalones (la vi con Laura y tiene razón con lo que dice en su comentario): Con Gabino Diego, Beatriz Rico, Diego Molero y Jorge de Juan que representan ellos solos a un montonazo de personajes. Muchas risas. Una obra muy símpatica y bien hecha. Muy bien representada y lo mejor es que utilizan una serie de trucos muy ingeniosos para poder contar la historia que sorprenden, te hacen mucha gracia y te dejan un buen sabor de boca.

Besos a tod@s.

Laura dijo...

¡Hola a tod@s!

Evidentemente, en Estella, al ser un pueblo pequeño, es difícil que llegue alguna obra de teatro importante.

Afortunadamente, la distancia que nos separa tanto de Logroño como de Pamplona es pequeña, al igual que de Vitoria.

Sin embargo, me he percatado de que coger buenas filas es mucho más fácil en el Teatro Bretón de Logroño que en el Gayarre de Pamplona. No se a qué será debido, pero la verdad es que es así.

Afortunadamente, gracias a internet podemos estar muy al tanto de todo lo que se mueve por esta zona.

Y Amalgama, se me ha olvidado decirte que te aconsejo totalmente ver 39 escalones, porque estoy segura de que te va a dejar fascinada tanto por las actuaciones como por la posibilidad de representar con muy pocos medios gran cantidad de espacios.

De verdad, como dice Sus, es una obra muy buena tanto por lo divertida que es como por los cuatro actores, con interpretaciones soberbias.

Un saludo desde Estella,
Laura.

P.D. : mañana voy a ver "Agora" a Pamplona, a ver qué tal.

María del Aguila dijo...

Buenas tardes:

Muchas gracias Ana Carmen por toda la información que me das sobre estas obras en cuestión de Martin McDonagh, y mi especial agradecimiento por comentarme tus impresiones personales sobre ellas que son bastante esclarecedoras. Con algo de pena te diré sín embargo, que dado que el ánimo no está para "sufrir gratuitamente", por el momento va ganando el no en éso de acudir al teatro a ver tanto en el caso de "El hombre almohada" como en el de "La reina de la belleza de Leenane".
A la que sí tengo decidido acudir es a "El caso de la mujer asesinadita" de Miguel Mihura y Álvaro de la Iglesia que bajo la dirección de Amelia Ochandiano y contando como intérpretes entre otros con Isabel Ordaz y Lola Baldrich pasará por Sevilla dentro de poco más de un mes.

¡Ah! y desde luego con los comentarios de esta entrada me están entrando muchas ganas de ver "39 escalones", a ver si viene por Sevilla.

Un beso. María del Aguila.

Ana dijo...

¡Hola!
María, “El caso de la mujer asesinadita” me gustó y espero que a ti también. Es una comedia agradable y entretenida, con un humor crítico algo disparatado y amargo pero apto al mismo tiempo para todos los públicos, que invita a la sonrisa más que a la carcajada. La obra cuenta con una cuidada puesta en escena y con una buena interpretación. Destaca el papel protagonista de Isabel Ordaz, que como es habitual borda su personaje.
Hoy viernes es el estreno nacional en Avilés de “Piedras en los bolsillos”, de Marie Jones. La dirección es de Hernán Gené. Sólo dos actores, Fernando Tejero y Julián Villagrán, encarnando a 16 personajes que protagonizan delirantes situaciones que acontecen en un pequeño pueblo en el que se está rodando una película. Viene avalada por un gran éxito desde su estreno en 1999 en el festival Fringe de Edimburgo. Ya os comentaré un poco (me parece que alguien había mencionado que tenía intención de ir a verla cuando comience la gira).
Entiendo tu punto de vista y que no estés con ánimos para ver “El hombre almohada”, María. Quizá estamos más acostumbrados a cierto tipo de historias en el cine. En el teatro, quizá por la frágil frontera que separa al espectador de la ficción, nos mostramos más reacios a darnos de frente con la violencia, la crueldad, el sufrimiento... Estamos quizá ya más vacunados contra todo ello en la vida diaria y en el mundo real que en la ficción de las historias que se construyen sobre el escenario, que realmente impresionan e impactan. Personalmente pienso que ojalá hubiera muchas obras como ésta de McDonagh. Comprendo que asuste un poco por la “fama” que el autor arrastra -para la que realmente no encuentro justificación en sus obras-, pero no creo que nadie que vea "El hombre almohada" pueda arrepentirse de haber ido.
Me desagradan, sin embargo, las piezas que buscan el impacto y la reacción del espectador sin más, sin contar una historia, sin ser realmente teatro. No sé si será el caso de ésta que os voy a mencionar: no sé si habréis visto algún montaje de Angélica Liddel, si es así para que me aconsejárais si ir o no al estreno nacional de “La casa de la fuerza”, mañana viernes y el sábado en la Laboral de Gijón). Lleva un montón de tiempo preparándola en Gijón y tras el estreno pasará a las naves del Matadero en Madrid. Yo vi ya una obra suya, “Mi relación con la comida”, que me gustó bien poco, pero ésta se presenta como algo diferente.
Liddel ha tenido varios premios y es muy alabada en determinados círculos teatrales que se mueven en este tipo de teatro rompedor de todos los esquemas. A mí es que realmente me da miedo ir, porque encima la obra es en la caja escénica y, después de algunos fragmentos de obras de Liddel anteriores que he visto en Ytube, la creo capaz de hacerles cualquier cosa a los espectadores. En fin, me pica mucho la curiosidad, pero no creo que vaya porque además no encuentro nadie que se preste a acompañarme y yo sola !vaya mieu!... (bueno, estoy bromeando, que igual está genial, hablo sin saber). Como nota curiosa, la obra dura 4 horas (¡sí, 4!), más dos descansos de 15 y 25 minutos. A ver si más adelante se ve algo sobre ella en la tele o en algún sitio y se me despejan las dudas sobre si ir o no a próximos montajes de Liddel.

Bueno, un beso y hasta otra: Ana Carmen

Sus dijo...

Hola a todos,

Quería contaros que el otro día estuve viendo Ágora. Tengo que decir que aunque la película no me resultó muy creíble históricamente hablando, que tampoco es necesario, me gustó. No me aburrí para nada viéndola y eso me parece meritorio en una película de dos horas y pico. Tiene una trama que mantiene al espectador entretenido y expectante.
Algo que no me pareció necesario es el tópico de que una mujer para que sea virtuosa y bien considerada tenga también que ser asexuada. Es un tópico bastante machista, aunque Amenábar lo hiciera para dar más importancia al tema de la filosofía del cosmos. Cosa que creo que no acaba de consiguir porque se lo come la importancia al hecho de que un alumno y su esclavo estén rendidos a ella y no me da la impresión de que sea por su forma de enseñar o lo que enseña sino más por su belleza y, bueno, quizás también un poco por su inteligencia pero no mucho. Supongo que Amenábar todo esto de sus pretendientes lo hace para que la histora sea más comercial y menos aburrida pero termina cayendo en los tópicos de siempre. El final, aunque es original y se da un apreciado atisbo de amor, es muy frío y te deja helada. Está bien pero parece que falta algo más de ayuda por parte de Davo su ex-exclavo, ya que tanto amor sentía por ella.
Algo que me sorprendió es que puso a todos los cristianos de malos malísimos, mucho peores aún que a los judíos y a los paganos que también tendrían lo suyo pero los mostraba más tolerantes y menos provocadores, más en plan defendiéndose de las provocaciones de los cristianos. No había ningún cristiano que fuera un poco más piadoso o que dudara más de lo que se estaba haciendo y tratara de parar en algun momento tan poca tolerancia e impiedad. El único el exclavo Davo pero por amor, no por su fe cristiana. No esperaba que los pusiera de buenos pero tan provocadores y sádicos a todos tampoco. Algunos habría más tolerantes y buenos digo yo. En todas las religiones hay gente buena y mala, algún debate tendría que haber habido entre ellos aunque ganara la posición de los malos por mayoría.
No se por qué pero se me vino a la cabeza un curioso parecido físico entre el alumno Orestes y Miguel Hermoso. No se si os ha pasado a alguna de vosotras también. Vi los mismos ojos grandes y la misma fuerza en la mirada. La cara con un ligero parecido. El pelo rizao, sin gomina jaja, es que en aquella época no había (chiste malo jaja) y un porte así chulesco. Y se me pasó por la cabeza que podría haber hecho él perfectamente ese papel. ¿No os parece?

Os dejo un link de una crítica que he leído y me ha parecido muy sensata e interesante por si os apetece leerla: http://caracteres.wordpress.com/2009/10/06/agora/

Besus

Sus dijo...

P.D.: Quiero hacer mención aparte y decir que me gustó mucho el personaje de Orestes pues da un giro inesperado a su forma de ser conforme transcurre la trama que está muy bien. Es el personaje, después de Hipatia que más personalidad tiene aunque al final se le debilita. Sorprende, pues al principio parece que es un ligón y no sabe amar ni valorar a Hipatia, comparándolo con Davo que al principio parece el candidato ideal. Pero luego cambian las tornas, ya que Orestes aunque le cueste sabe sobreponerse al rechazo y humillación por parte de Hipatia y acaba transformando su relación en amistad, algo que le honra. Es el único que sabe valorar un poco más la sabiduría de Hipatia y la respeta como persona, pero aun así le falta un poco más de fuerza a este punto para que se consiga ver la admiración real que tenían todos por el carisma de ella. Sólo se ve un poco con Orestes. Davo no consigue sobreponerse y le puede primero la pasión y después la rabia, aunque se le ve buen fondo pues sabe parar a tiempo y de vez en cuando cuestiona un poco lo que hace. Orestes, aunque es otro que se rebela un poco contra los cristianos tampoco lo hace desde la fe porque se convierte al cristianismo más para conseguir el poder que por la religión. Trata de alguna manera de salvar a Hipatia pero le falla a esta dejándose comer el coco por otro alumno que le manipula con su dogma y a quien una vez Hipatia salvó la vida, menudo desagradecido este último. Hay momentos en que da la impresión de que a Orestes le convencía cualquiera, mientras pudiera seguir en el poder y en otros si que parece tener bastante personalidad. Es un poco irregular y como persona al principio no me convence, luego me encanta y al final me defrauda. Es un personaje que da mucho juego.

Besus

Laura dijo...

¡Hola a tod@s!

Yo también he visto "Agora" y tengo que decir que no me acabó de convencer.
Técnicamente me parece impecable: muy bien ambientada y con unos planos excelentes, como los que comienzan desde el espacio y poco a poco van acercándose a la tierra y finalmente hasta la biblioteca de Alejandría, como dando a entender que es el centro del universo (como en aquella época era el centro del saber).

Sin embargo, me ha parecido un tanto fría en sus planteamientos. No se, los sentimientos no acababan de llegarme.
Me pareció que los personajes estaban tratados muy friamente, sobre todo el de Hipatia, cuya única pasión es saber si la tierra es el centro o no del universo y si su órbita es circular o no.

Existe un poco más de pasión en los dos personajes masculinos, aunque no mucha más.

Estoy de acuerdo con Sus es que los cristianos son los malos de la película. Creo que esto es un pelín exagerado porque ni unos son tan malos ni los otros tan buenos.

También estoy de acuerdo con Sus en que el personaje de Orestes lo podía haber hecho perfectamente Travis, aunque habría algo que les hubiera diferenciado: la voz, que quizá en Travis hubiera sido un pelín profunda para el personaje.
Creo que eligieron muy bien al actor que lo ha doblado.

No obstante, la película no se hace pesada a pesar del metraje.

Un saludo desde la gélida Estella,
Laura

Ana dijo...

Hola a tod@s:
Me encanta la nueva sección de Teatro de la web, con la ficha e información de las obras en las que ha trabajado Miguel. Gracias.
Os dejo unas palabras sobre “Piedras en los bolsillos”, que os había prometido. No sé mucho sobre la gira: el 22 de este mes, creo, pasará por Málaga, y luego Valencia, Vitoria, Jaén, Las Palmas... a principios de año Madrid.
Sinopsis: Una productora de cine hollywoodiense filma en un pequeño pueblo, de la mano de un veterano director, una película de alto coste protagonizada por una glamourosa actriz. A raíz de este hecho, que cambia la vida del pueblo, se generan una serie de situaciones, divertidas unas, tristes otras, que nacen de la relación entre los personajes participantes en el rodaje.
Julián Villagrán y Fernando Tejero dan vida a los (yo he contado 14) diferentes papeles, siendo los dos centrales, que sirven de hilo conductor, Fali (Tejero: figurante, autor de un guión de cine inédito) y Lolo (Villagrán: figurante que conoce al anterior en el rodaje y entabla amistad con él). El difícil reto de meterse en la piel de tantos personajes diferentes en sexo, edad, acento, procedencia, etc. sin la ayuda de atrezzo o vestuario, solamente con su propio cuerpo, creo que Tejero y Villagrán lo superan con creces. Comentaba Tejero en una entrevista que para él los dos figurantes son la “realidad en esa mentira tan grande que es el cine y el glamour” y que “el resto son caricaturas.”
El director de esta versión, Hernán Gené, define la obra escrita por la autora irlandesa Marie Jones en 1996 como un juego-broma teatral. Se puede ver como un homenaje al oficio del teatro puro, sin artificio, como una reivindicación del papel del actor como pieza fundamental para contar una historia con poco más que su cuerpo y su voz.
Desde su estreno en Irlanda, la obra ha sido recibida con gran éxito en Edimburgo, Londres (en cartel más de tres años), Nueva York... Recibió un Laurence Olivier a la mejor comedia en 2001, tres nominaciones a los Tony, etc. Ahora nos llega de la mano de estos dos grandes actores y con la adaptación y dirección de dos consolidados hombres de teatro como son Juan Cavestany y Hernán Gené.
Espero no equivocarme al decir que va a gustar (la respuesta en el Palacio valdés -localidades agotadas- fue buena, pero les faltó a los aplausos el entusiasmo que se percibe cuando el público está volcado de lleno). Es una obra amable, entretenida, que deja bastante campo abierto a la imaginación del espectador a la vez que refleja deseos, fantasías, frustraciones, miedos que a nadie le van a ser ajenos. Es asimismo una invitación a la esperanza, a no rendirse y luchar por los sueños que cada uno alberga.
Como comedia no me ha resultado especialmente divertida, vamos, no para soltar carcajadas. Hay escenas graciosas, algunos instantes serios, un poco de todo... En algunos momentos encontré las situaciones un tanto repetitivas, que no aportaban nada y podrían perfectamente haberse suprimido para acortar la pieza en 5 o 10 minutos, con lo que pienso habría salido ganando.
Resumiendo, creo que “Piedras en los bolsillos” cuenta una historia de aceptable interés, que tiene un atractivo añadido por desvelar los entresijos de un rodaje por dentro, las aventuras y desventuras de los actores y equipo implicados. El toque caricaturesco y la continua transmutación in situ de los personajes la convierten en una obra divertida, una comedia agradable que se deja ver de buen gusto. La impresión que me ha dejado, sin embargo, no es la de ser una gran pieza teatral. Tiene la gran virtud de mostrar cuánto se puede hacer con pocos medios, pero a pesar de la maestría con la que se ha puesto en escena para mi gusto se queda corta en todo: en el retrato que hace del mundillo cinematográfico, que podría dar mucho más de sí; en las pinceladas caricaturescas, muy superficiales; en comicidad; en el retrato de las miserias que arrastran los personajes...
Pero por supuesto merece la pena, que ya sabéis que yo siempre saco muchos “peros”.

Un beso y hasta pronto: Ana Carmen

Amalgama dijo...

Hace unas semanas pude ver "La abeja reina", pero hasta ahora no he encontrado un momento tranquilo para poder compartir mi impresión de la obra. Coincido con Ana en que pretende más que consigue, pero aún así, sí me pareció divertida. Encontré buenos momentos, gracias, cierto es a la magnífica interpretación de Rellán, Forqué, pero si he de destacar a alguien es a Fernández Muro, eterna secundaria. Maravillosa.

A mí sí me sorprendió gratamente Juan Díaz. Descubrí a un actor con las más facetas de las que ha podido desarrollar en la televisión. Hasta su voz me pareció más madura. Quizás en algunos momentos sobreactuado, pero le tocaba defender un personaje complicado y un poco perdido.

Alba Alonso creo que no tuvo su mejor día. Al margen de algunos errores en el texto, bien resueltos, no obstante, a mi parecer todavía le falta por aprender a mover su cuerto en el escenario. No sé si en el resto de representaciones fué igual, por lo que comenta Ana, pero no cesaba de cruzar los brazos constantemente.

En cuanto a la iluminación fué fantástica. Marcaba perfectamente los cambios de escena y situaciones. La puesta en escena sencilla, pero capaz de resolver toda la obra.

En definitiva, sí tuve un buen sabor de obra.

Ahora me toca esperar a enero para el inicio de la próxima programación. De ésta me perdí 39 Escalones, no me llamaba la atención, y La Fierecilla Domada, con José Manuel Seda, pues coincidió con Días de Vino y Rosas. No sé si tomé la decisión acertada, pues con el paso del tiempo la obra basada en la película de Blake Edwards me resulta algo decepcionante, sobre todo si la comparo con la historia original. Aún así, coincido con lo ya habéis comentado: Silvia Abascal sí se entrega al personaje. Carmelo Gómez me resultó demasiado descafeinado, a pesar de ser una actor que me guste.

A partir de enero os seguiré contando.

Buenas noches, desde una Murcia casi a cero grados. Qué gozada.